viernes, 16 de agosto de 2013

TRIATLON DE CASTRO URDIALES:

Cada temporada desde que empece en este deporte es visita obligada hacer alguna prueba por la cornisa cantábrica ya que es una zona que me apasiona.

Normalmente mi idilio con esta zona es a través del Triatlón del Valle de Buelna, incluyendo como el caso del pasado el mítico Triatlón de Zarautz Este año por circunstancias diversas parecía que se iba a romper la tradición pero surgió la posibilidad de participar el 11 de agosto en el Triatlón olímpico sin drafting de Castro Urdiales.

Me inscribí a esta prueba finales de junio cuando aun andaba con bastantes molestias en la planta del pie izquierdo que provocaron que en mas de un mes apenas pudiera correr un par de veces. Aun así la motivación era grande para hacer una buena prueba y quitarme los sin sabores de lo que llevaba de temporada.

Como no podía ser de otra manera y siguiendo la tendencia negativa de este año el 7 de julio sufrí una caída entrenando con la bici que aunque no fue grave me provoco unas serias quemaduras con el asfalto en las manos y pierna izquierda que requerían bastantes cuidados (no uso guantes en verano por falta de costumbre desde este percance ya siempre van conmigo y espero que con los que estáis leyendo esto también). A la siguiente semana extreme los cuidados para recuperarme cuanto antes pero ya estábamos a mediados de mes y de nuevo tocaba parar varios días por completo. A los diez días de la caída pude retomar los entrenamientos de carrera y bici y parece que con ganas y motivación Durante las siguientes dos semanas pude completar unas buenas sesiones que me garantizaran hacer una buena carrera algo que parecía imposible días después de la caída.

Quemaduras serias en manos y pierna provocadas por la caida.

El fin de semana de la carrera empredi viaje junto a dos compañeros de club y uno de mis mejores amigos: Victor Monedero, Sergio de la Flor y David. La idea era luego pasar unos días allí descansando.

El día de la prueba sabia que mi rendimiento estaba varios peldaños por debajo de la temporada pasada e incluso 2011 pero estaba contento por poder participar y haber retomado una buena senda de entrenamientos de nuevo. La mañana amaneció espectacular, con un sol radiante y una temperatura ligeramente por debajo de 30 grados. La natación era en el puerto con una única salida para los chicos (mas de 350 participantes), saliendo las chicas cinco minutos antes que nosotros. Los primeros metros fueron con algo de atasco al intentar todos avanzar cuanto antes pero al ir alargándose la estela de participantes conseguí poner un buen ritmo y mantener una buena técnica de nado lo que me permitió incluso el saltar de un grupo y dar caza al siguiente pasados los 1000 metros. Alcance la primera transición con un tiempo de apenas 24 minutos para completar los 1500 metros, lo que me supo muy bien ya que era un buen registro y la posición entorno a la 100.

Ya en la bici esperaba remontar posiciones como siempre aunque alguna menos ya que no estaba al 100% del rendimiento que puedo mostrar en este segmento. El circuito era un recorrido de 21 km. de ida con un puerto en los 5km finales donde se giraba 180º y se retornaba por donde habías ido.


Dando el maximo en la bici como de costumbre (foto cortesia de Photodeporte Manu).

Llegue a la segunda transición bastante bien, con ganas de correr y entorno a la posición 75 por lo que pude contar en el giro de 180º. El tiempo total de este sector fue de 1h13' y una velocidad media de 34 km/h.

Hice la transición lo mas rápido posible poniendo crema solar sobre las marcas de la caída al igual que en la primera transición y salí al circuito de carrera a pie que estaba compuesto por un recorrido de 5km. al que se debían completar dos vueltas. Desde el comienzo me sentí bastante cómodo en ritmos entorno a 4'-4'10”/km pero me era imposible ir mas rápido y poner un punto de sufrimiento al que no llegaba porque no tenia esos ritmos sub4' en las piernas debido a los parones por las molestias en el pie este año. En este segmento rebase prácticamente a tanta gente como la que me rebaso a mi por lo que llegue a meta en la posición 66 de 400 inscritos con un tiempo total de 2h22'07” y un parcial en los 10K de carrera de 41' a 4'08”/km lo que me hacia estar muy contento. Ademas la sensación era de estar muy entero al cruzar la meta y de poder dar mas a poco que vaya completando nuevas semanas de entrenamiento. La sensación general es inmejorable ya que cuatro semanas antes veía casi imposible poder terminar esta carrera debido a la caída

El día después al publicarse oficialmente la clasificaciones en la federación cántabra me encuentro con la sorpresa de que me han penalizado con una sanción de 2' (sumados al tiempo de carrera a pie). Por lo que mi tiempo total es de 2h24'07' y paso a ocupar la posición 71 absoluta. Indagando resulta que los jueces han emitido un total de 120 sanciones de este tipo para apenas 400 participantes. Yo no se aun porque motivo es, la gente comenta que por dejar material fuera de la cesta en la transición, por subir a la bici antes de tiempo, por drafting (que hubo pero no tanto como percibí en otras carreras y al menos yo no incurrí en ello), etc. El caso es que tampoco me afecta mucho el cambio porque mis sensaciones en carrera siguen siendo las mismas e igual de buenas.

Clasificacion con la penalizacion de 2' en la carrera a pie.

Los siguientes días aprovechamos para estar por la playa y hacer un poco de surf en Somo, además de disfrutar de la gastronomía local a base de pinchos, vinos y sidras. También hubo tiempo para una salida de bici con otro compañero de locuras como es Iván Díaz Chacón y coincidir en carrera con Jaime Abalos con el que tan buen rato compartí el año pasado en el medio IM de Sevilla.

Disfrutando con "la familia": Victor -el Brother-, David y Sergio.

viernes, 17 de mayo de 2013

TRIATLON JUARROS DE VOLTOYA: ¿DESPERTANDO DEL LETARGO?

Comenzaré esta entrada diciendo que en realidad pensaba que no iba a llegar a escribirla, de modo que incluso gente que sabía que iba a correr esta carrera me dijo que la vería qué tal me fue leyendo la crónica y yo les invité a que no perdieran el tiempo, que no habría. El motivo es que esta temporada 2013 mi cabeza más que mi cuerpo me pedía un poco de relax competitivo después del sobrecargado y dilatado calendario de 2012. De hecho mi calendario este año es muy reducido y se limita a media distancia como pruebas más exigentes, además comencé a entrenar de cara a la temporada ya casi entrado el mes de febrero.

Estos pocos meses que he realizado de entrenamiento me sirvieron para darme cuenta, que aunque mi estado de forma no estaba mal con respecto al punto bueno del año pasado, algo no iba del todo. Me faltaba alegría sobre todo a la hora de entrenar, no tenia chispa para bajar motivado y hacer series cuando tocaban o salir del trabajo con ganas de comerme el asfalto, la tierra o las corcheras. Por eso aunque el calendario estaba ya confeccionado no me veía yo muy católico para las pruebas y a esto hay que sumar el ver que la gente cada vez esta mas fuerte, dentro de mi club y en general en todas las carreras, con ritmos casi imposibles de imaginar por mí. En resumen que yo iba con la idea de que del club Victor, mi brother, y Edu quedarían por delante de mí y estaría ahí ahí en la clasificación con Luismi que este año está muy fuerte y motivado.

Al final llego el día de la prueba y la verdad que tenía ganas de que llegase más que por competir porque íbamos una buena legión de compañeros del club más varios conocidos que había entre los inscritos. También en parte tenía ganas de ver el resultado a ver si todo esto de semanas atrás era más una sensación por entrenar para estos objetivos pero sin haber competido para testear como andaba.

El sábado de la prueba llego a Segovia con el brother Victor Monedero, con el tiempo más o menos justo para que no de mucho tiempo a ponernos tensos con la espera jeje! Allí también ya estaban los hermanos Mansilla (Luismi y Sebas, los Brownlee bro’s cariñosamente), Edu, Pablo, David y Javi. Hacemos el rito habitual de recogida de dorsales, preparar las cosas de las transiciones, etc. Yo para no perder la costumbre intento desconectar un poco del ambiente e interiorizar mis cosas poniéndome música en los auriculares.

A pocos minutos de la salida ya nos enfundamos neoprenos y vamos hacia la zona de la natación para entrar en el agua y terminar de calzar el neopreno bien. La toma de contacto es buena porque a pesar de la primavera fría que llevamos el agua del pantano no está excesivamente fría. Llega el momento de la salida que es desde al agua y las palabras míticas de “…triatletas estáis a las órdenes del juez de salida”, Bocinazo y empieza la pelea aunque apenas somos 150 pececillos. La natación es a dos vueltas y casi toda la primera vuelta voy fatal porque no paro de tragar agua y no estar cómodo en cómo voy colocado en el grupo, al menos el brother va a mi lado así que vamos bien pero en el giro de la primera boya me llevo un croché de los que hacen historia. Comenzada la segunda vuelta consigo colocarme mejor y tener más espacio lo que hace que nade más suelto y alargando más que provoca que Victor se descuelgue. 


Giro de boya para comenzar la segunda vuelta.

Pongo el pie en tierra y comienzo a correr hacia la bici quitándome el neopreno. Cuando recorro la barra de bicicletas de la T1 justo antes de llegar a mí sitio me encuentro con Edu y me sorprendo un poco porque pensaba que saldría con más ventaja sobre mí. Durante la T1 empiezan a llegar también a la zona Victor y David que han nadado bien.


Saliendo de la primera transición.

Salgo lanzado de la transición buscando coger ritmo en mi mejor segmento y desde el comienzo no paro de pasar gente como sospechaba. He salido en la posición del agua así que era lógico remontar muchos puestos. El recorrido es a 2 vueltas y completamente llano, sopla bastante el aire pero es de costado y voy tan concentrado que apenas lo percibo. Antes del primer giro de 180º empiezo a controlar cómo va la gente en carrera y me cruzo con los primeros que llevan mucha ventaja pero veo que es un goteo constante y que puedo colocarme en una buena posición al final de la bici. También veo como Victor va justo detrás de mí a menos de un minuto y a su vez Edu detrás de él a menos de un minuto también. Durante el ciclismo percibo como los jueces están muy tensos con el drafting cosa que en parte me alegra pero también dan voces al cruzarse en sentido contrario sin apreciar que vas pasando a la gente como un cohete jeje! Medida la segunda vuelta de bici al pasar a un competidor paso por encima de una bache enorme de la carretera que con las sombras de los arboles no había percibido, salta el bidón y apunto estoy de ir al suelo a mas de 50 km/h con todo el desarrollo metido. Ese percance me hace perder un poco la concentración y que me rebase de nuevo el triatleta anterior. Al poco le vuelvo a pasar y ya encaro el final del ciclismo.

Al final llego a la T2 habiendo empleado una hora exacta para los 40km clavados de ciclismo, matemática pura, velocidad media de 40km/h que bonito suena. Debo haber bajado entorno a la posición 18-20 de carrera con lo cual la remontada ha sido bastante buena. Ahora llega la incógnita que más dudas me genera el como estaré en el segmento a pie. En la T2 me coloco calcetines cojo un gel y salgo disparado como hago siempre. Empiezo a correr fuerte para coger el ritmo y el gesto de carrera cuanto antes. Así hay momentos en el primer kilometro que veo 3’40”/km de ritmo instantáneo en el Garmin. Estabilizo el ritmo entorno a 3’50”-55”/km. con tramos más lentos con los giros y la cuesta de subida al pueblo que hay. El recorrido es a dos vueltas y media y bastante llano aunque un poco lioso de seguir aun habiendo voluntarios. Cuando estoy finalizando supuestamente la última vuelta, mi Garmin a penas marca que llevo 7.5km lo que me extraña pero Jose Luis que esta de espectador me dice que entro ya a meta, al igual que las novias de Luismi y Sebas. Cuando voy a entrar a meta la oficial que está en el arco me dice que no que me queda una vuelta y yo dudo un poco pero con la distancia que marca el Garmin y viendo lo estrictos que estaban ese día no me la juego y vuelvo al recorrido a dar otra vuelta. Total que al final de esa vuelta es cuando realmente me doy cuenta que se trata de una vuelta extra porque llego a meta con el Garmin marcando 10.8 km. pero según entro la juez se da cuenta de su error y hablamos para corregirlo a posteriori en la clasificación.

Al final muy buenas sensaciones también a pie, manteniendo un ritmo constante cercano a 4’/km que hubiera sido algún segundo menos de no ser por el parón cuando la juez me hizo seguir y la vuelta extra.

En la clasificación consigo colocarme en una posición que a priori para mí era casi impensable, entorno al 20-21. Con la modificación me colocan en el puesto 15 pero no es real a pesar de que les dije y calculamos casi con exactitud milimétrica el tiempo que llevaba en meta antes de la vuelta extra, mi tiempo total tiene que ser 3' más, 31 en la carrera a pie en lugar de 28 minutos.


Clasificación final.

En un par de días el test de Juarros de Voltoya se vuelvo más serio con la disputa del Cto. de Europa de Media Distancia en el Half Challenge de Calella. No tengo mucho que hacer en cuanto a clasificación en mi grupo de edad pero sí que me servirá para ver como estoy de verdad en la distancia que se me suele dar mejor.


Foto de familia!

jueves, 3 de enero de 2013

1191,7 Kilómetros de competición!

Ese es el número más o menos exacto de kilómetros que he recorrido en competiciones de triatlón durante el año 2012. En total 24,1 kilómetros de natación; 947 kilómetros a "lomos" de mis bicicletas y 220, 6 kilómetros de agónicas carreras a pie muchas veces. Y en esas cifras no están incluidas algunas carreras de 10K, una media maratón, algún duatlón y crosses varios.

Siempre llevo apuntado todos los entrenamientos que realizo así como las sensaciones asociadas y otros datos, las horas acumuladas por semana, etc. pero nunca hasta este año me había dado por repasar los totales. Esta vez no podía pasarlo por alto sin más ya que prácticamente han sido 11 meses y medio a pleno rendimiento en los que he completado 11 pruebas de triatlón:
  •     4 Medios Ironman o similares: 
    • Arenales 113
    • Zarautz
    • Corrales de Buelna 
    • Trisur Sevilla
  •     2 Ironman: 
    • Ironcat 
    • IM Cozumel
  •     5 Olímpicos o similares: 
    • Villa de Madrid
    • Pálmaces
    • Cuenca
    • Oliva 
    • Garmin BCN


"Moderno" sistema de llevar los entrenamientos... pero eficaz eso sí!


Para preparar estas pruebas y a lo largo de estos más de 11 meses he acumulado un total de 319,5 kilómetros de natación; 8916 kilómetros de bicicleta a los que hay que sumar 53 horas de rodillo y 2012,5 kilómetros de carrera a pie. Para todos estas sesiones aunque pueda parecer ciencia ficción creo que puedo recordar las sensaciones y recrear imágenes de ese día con sólo repasar las notas que escribo cuando concluyo cada día. Las malas sensaciones, las buenas, si hacía mucho aire, los días que estuve a priori a punto de no entrenar ese día y al final me salio un día redondo, los días que me sentía fuerte y no era tal cosa, etc.

¿A qué viene todo esto? Pues porque durante este 2012, aunque siempre he tenido los pies sobre la tierra (o eso quiero creer) y no he querido que el triatlón se convirtiera en una obsesión y que tampoco desbancara a otras responsabilidades dentro de mi escala de prioridades, este "hobbie" ha sido una parte muy importante de mi vida y ha ocupado mucho tiempo en mi día a día. La verdad que ese hueco tan grande lo ha ido ocupando poco a poco y gracias a que debido a mi situación personal ha podido apoderarse de tantas horas al día o a la semana ya que afortunadamente o desafortunadamente mi única responsabilidad soy yo mismo y atender a mi familia cercana (padres, hermana y sobrinas) y amigos.

Al hacer balance de este año no puedo sin más que hacer un símil con un poco de sorna y para mi el 2012 triatlético ha sido un poco como el primer año de una relación sentimental. Sin lugar a dudas por tiempo, dedicación y amor ha cumplido con creces las veces de mi novia... Ah! vale que también como en toda pareja no ha sido solo que yo diera y arrimara el hombro, la otra parte me ha correspondendido con grandes satisfacciones en la mayoría de las ocasiones, subidas de adrenalina, morriña algunas veces, etc.

Como buena relación que se precie hemos tenido momentos buenos, muy buenos, malos, muy malos, regulares, ni fu ni fa pero el poso que queda al final de este año es de seguir enamorados. No han faltado los días en los que no viera el momento de que llegara la hora de salir del trabajo para "vernos" y pasar horas debajo del sol de primavera o verano como adolescentes. O en los que la euforia era mayor y al más puro estilo Amador Rivas en mi cabeza iba cantando aquello de "...Como un salami aparecí en tu viiidaaa, como un salamiii para ponerte finaaa..." y ese día hacer una sesión para enmarcar (que solían coincidir tras descansar unos días después de completar una muy buena competición).

 
Uno de los mejores momentos en competición: Carrera a pie del Triatlón de Oliva.


Pero también hemos discutido, y muchas veces por mi culpa, y como suele pasar días después del desencuentro me tocaba agachar la cabeza y poner un poco más de mi parte, como después del primer IM en el que me rendí y en cuanto estuve a punto volví a entrenar como un jabato con más fuerza y rabia. Hemos llegado incluso a agobiarnos, por pasar tanto tiempo juntos y de seguido, y yo he llegado a necesitar un respiro para no dar al traste con todo como me sucedió las ultimas semanas antes del IM de Cozumel...

 
Momento malo de la "relación": Enfadado conmigo mismo en el Ironcat.


...Al final del todo cuando me viene el repaso mental a esta temporada 2012 lo que me queda en el recuerdo es una gran sonrisa y satisfacción (Ojo! no soy "el bonachón" dando el mensaje de Navidad). A nivel individual todo lo que me llevo en la mochila creo que me hace crecer como persona por las experiencias vividas y porque me he sentido muy feliz. Y a nivel general este deporte sigue siendo muy enriquecedor a nivel de compañerismo y durante este año que acabamos de terminar ha sido el vivo ejemplo. En primer lugar por todos los buenos momentos con mis compañeros de equipo o amigos tanto en entrenamientos como en competiciones, esos: Víctor, David, Riki, César, Mateos, Sergio, Luismi, Sebas, Pedro, Esteban, Alberto, Pedro Felguera (y así hasta 80 más no menos y de otros clubs, deportes, etc.). Luego por toda la gente con la que me encuentro en competiciones y que ya son amigos de otras temporadas: Roberto, Dani Luna, Jesús (Coruña), Luis Guerola, Iván Raya, Manuel Rodríguez Páez... También la gente que he tenido el placer de conocer este año y espero se sumen a la anterior lista en los próximos años: Alberto Araujo, Iván Díaz, Javier Rodríguez, Javier Rayo, Carlos Alcalde, y más que ahora seguro no recuerdo y espero me disculpen. Y por último algunos cracks con los que he tenido la suerte de conversar algún rato o pasar algo de tiempo y demostrarme que son más sencillos y humildes que los "mataos" como yo: Iván Tejero, Omar Tayara, Eva Ledesma, Gustavo Rodríguez, etc.

Primer puesto de honor y también publicación en revista... Como para no seguir enamorado :P

Un capitulo especial y aparte merece la oportunidad que me ha dado este año Wiggle ofreciéndome su ayuda, a mi un simple aficionado, en forma de patrocinio facilitándome material, apoyo logístico, etc. Y sobre todo aunque pueda sonar a "mundo Disney" el apoyo humano de su gente a la que he sentido a mi lado en cada carrera y en cada entrenamiento sirviéndome de acicate y motivación. Realmente me han hecho sentir especial y muy querido en el contacto que he mantenido con ellos.

 
En el Garmin BCN con la gente de Wiggle.


Pues eso (los que me conocen saben que esta coletilla es muy mía jeje!) a modo de "annual report" el 2012 me deja con muy buen sabor de boca y para este año que acaba de empezar me conformo con disfrutar de este deporte y todo lo que lo rodea al menos la mitad de lo que lo he podido hacer este año.



Nos vemos en las carreras...

viernes, 28 de diciembre de 2012

IRONMAN DE COZUMEL: Fin de una temporada inolvidable.

Ultima carrera de la temporada y la marcada con una "X" en rojo en el calendario como una de las más importantes, o la que más. En mi mano el boli es capaz de escribir mil y un inicios distintos para esta crónica pero al final se impone una de las ideas que rondaba mi cabeza cuando inicie el viaje a Cozumel. Desde que compito en triatlón ya sea gracias a las circunstancias o a mi perseverancia siempre he cruzado la línea de meta en cada prueba: retiradas = cero. Ese puede ser el mejor prólogo para luego desgranar mi aventura en el Ironman de Cozumel.

Tras la anterior competición, el medio Ironman de Sevilla, ya note que acumulaba bastante cansancio al haber realizado tantas competiciones este año y por suerte rindiendo a un buen nivel. El último mes de preparación resulto bastante duro psicológicamente hablando ya que llegaba el frio, días de lluvia, menos horas de sol y un horario de trabajo más exigente justo cuando más horas de entrenamiento había planificadas. Fueron días muy incómodos donde mis sensaciones no eran tan agradables como en semanas anteriores y que yo achacaba en gran parte al frio que me suele pasar bastante factura.

Embarcando rumbo a México, con ganas ya de Ironman.
 
Ya en el avión de camino a México, cuando apenas restaban horas para colocarme en la salida de la carrera, el pensamiento que inundaba continuamente mi cabeza era otra frase del mítico Mark Allen "You can keep going and your legs might hurt for a week or you can quit and your mind will hurt for a lifetime” (“Puedes continuar y tus piernas te dolerán por una semana o puedes renunciar y tu mente te dolerá toda la vida”). Yo lo tenía claro, era la última carrera de un año muy largo de competiciones y al final me había costado mucho más trabajo el colocarme en la línea de salida así que iba a dar todo por cruzar la meta.
 
La zona estaba repleta de alusiones al Ironman de Cozumel.


Llegue tres días antes de la competición a la isla para poder hacer al menos un par de sesiones de entrenamiento suave con las que aclimatarme al clima cálido ya que venía del frio otoño de Madrid. Un par de días de carrera, una salida relajada de unos 30 km. con la Boardman TT, una sesión de natación de apenas 20 minutos para establecer contacto con el agua de allí y ya estaba todo listo para la batalla que me esperaba el domingo. Las sensaciones eran buenas y mi motivación iba en aumento ya allí ya que la zona estaba repleta de triatletas y el ambiente inmejorable.


Esto se ve desde los acoples de mi Boardman TT. El día de entrenamiento suave.

El sábado anterior a la competición era el día en el que teníamos que dejar preparadas las cosas de las dos transiciones. Yo fue el día que aproveche para rodar con la bici y ver la zona y así después dejar las cosas en la zona de transición. El comienzo de la natación y la transición 1 se realizaban en el parque acuático Chankanaab que se encontraba a unos 6 km. del centro de la San Miguel de Cozumel, donde se llegaba a la transición para comenzar la maratón y donde estaba también la zona de meta.


Zona de la transición 1, un parque repleto de triatletas y bicis, hasta 2600.

El domingo, día de la carrera, llegue temprano para terminar de preparar los últimos detalles con tiempo, inflar tubulares, colocar bidones, geles y barritas High5, las zapatillas en las calas, etc. A las 6:40 comenzaba la prueba con la salida elite y a las 7:00 era nuestro turno, el de los grupos de edad. Sigo el ritual de cada carrera y me tomo un gel de cafeína High5 para activar un poco el cuerpo antes de empezar. Según voy enfilando hacia la zona de la salida puedo observar a los delfines del parque saltar y hacer piruetas con motivo del inicio de la prueba, impresionante.

La salida de la natación fue un poco caótica, se hacía desde el agua y había que ir nadando para colocarnos en la línea imaginaria de salida. A mí me pillo esto un poco regazado y a eso se sumo que mucha gente se adelanto a la voz del juez de salida así que ya de primeras la cosa empezaba torcida aunque es un IM y hay tiempo para remontar si es necesario. A los pocos metros de iniciar la natación, y tras coger un sitio tranquilo donde no verme muy atascado, empiezo a notar malas sensaciones como si no fuera capaz de aguantar el ritmo de competición habitual al que suelo ir.

En cualquier otra competición es un problema el sentirme así pero al comienzo de un Ironman era un verdadero drama por los kilómetros y horas que quedan aún por delante, donde el fantasma de la retirada aparecerá en incontables momentos. En ese mismo momento me hago la promesa a mi mismo de que voy a cruzar la meta y ser finisher aunque el objetivo y la manera de afrontar la carrera ya no sea el de competir por hacer un buen puesto y tiempo. No estoy dispuesto a rendirme tan fácilmente y echar por la borda el sacrificio de los últimos meses y las ilusiones que había puesto en esta carrera. Los madrugones para entrenar en mis días libres de trabajo, salir con frio, lluvia y de noche, etc. No tenía sentido el haber realizado un viaje tan largo, en el sentido literal de ir hasta México, y el figurado de tanta dedicación para bajar los brazos al primer contratiempo. Además me sentía en deuda con la gente de Wiggle por toda la confianza depositada en mi y el trato sobresaliente que me están dando. Todas estas circunstancias cimentaron mi mentalidad para no rendirme bajo ningún concepto y aunque no fuera a competir como estoy acostumbrado últimamente, luchando con otros triatletas por posición, la carrera me iba a servir más que nunca para luchar contra mi mismo y el sobreponerme a pensamientos negativos desde el kilometro inicial. Sabía que si cruzaba la meta podría estar orgulloso de mi al igual que en otras carreras aunque el resultado pudiera parecer pobre para lo que estoy acostumbrado últimamente.

Ya mentalizado en llegar hasta el final voy pasando el sector de natación. Este segmento es sin neopreno por la temperatura cálida del agua lo que hace el desarrollo más complicado, sobre todo a mi que no soy un buen nadador y el neopreno me favorece por la flotación. Termino la natación con un tiempo de 1h18’ y unos 4 km. según me marca el Gamin 910XT. Doscientos metros más larga que puede ser por ir esquivando gente pero lo que es peor con un tiempo malo comparado con el tiempo que he marcado en los anteriores IM de entorno a una hora justa. Si de por sí ya costaba estar en marcha esto es un nuevo mazazo para mi confianza, aunque algo me hace pensar que no es tanto un mal rendimiento mío sino que ha sido dura la natación y con corrientes porque quedan muchas bicis en la transición cuando cojo mi Boardman. Luego después de la competición al ver los resultados corroboro que realmente los tiempos de natación han sido muy discretos para todo el mundo, casi todos por encima de una hora.


Saliendo de la transición 1 con ganas de empezar el ciclismo.

Encaro la transición 1 con el pensamiento de que llega el sector de bici donde yo suelo encontrarme mejor y con la esperanza de obtener mejor rendimiento en este. Ya en marcha en el circuito de 60 kilómetros alrededor de la isla, al que se dan 3 vueltas, empiezo a pasar corredores aunque no con la soltura de otras veces. La primera vuelta aun sin ser brillante o sentirme del todo cómodo consigo hacerla a unos decentes 34 km/h de media pero sé que no ha sido del todo buena y en otro momento del año y con otras sensaciones fácilmente podía haber marcado cerca de 36 km/h porque apenas soplaba el viento aun a esas horas. Cuando voy acercándome al ecuador de este sector empiezo a notarme más pesado, a mis piernas le cuesta más mantener una determinada cadencia y el aire empieza a aparecer con más fuerza incomodándome aun mas. En ese momento me encuentro pasando a otro triatleta cuando un juez en moto me sanciona con un blocking (demasiado tiempo en el lado izquierdo para rebasar a otro competidor) y me insta a parar en el siguiente penalti box durante 4 minutos. En cualquier otra carrera hubiera echado humo por las orejas pero en ese instante quizás era la excusa perfecto parar cambiar el liquido de los bidones y aclarar un poco la cabeza. Tras esa parada y antes de terminar la segunda vuelta paro en el avituallamiento especial para recoger mi bolsa que prepare con un sándwich y una coca cola ya que en este segmento los bidones que daban solo eran de agua o isotónico. La verdad que me gustaría decir que surtió efecto esa bolsa especial que prepare pero ese día lo que fallaba no era la falta de alimento o de poder asimilarlo sino que directamente me sentía sin fuerzas desde la salida.

Intentando sobrevivir al sector de bici que no se dio tan mal al final.

Termino la segunda vuelta con un tiempo 10 minutos mayor que el de la primera que teniendo en cuenta las dos paradas realmente deben ser como 2-3 minutos netos peor, lo que hace que no haya estado mal. En la tercera vuelta es cuando ya comienza la odisea y a pasarme factura de verdad el aire y estar realmente incomodo. Apenas transcurridos 10 kilómetros y a falta de 50 se me levanta un intenso dolor de cabeza no sé si debido al aire, el calor o a ambos. Ya voy pedaleando por inercia y el ritmo ha decaído bastante. Solo voy pensando en terminar ya el sector ciclista para poder sentarme un rato en la transición 2 y descansar. Incluso a sabiendas de que si estoy así ya en la bici la maratón será de sufrir desde el primer metro y prácticamente de andar desde el principio.
 
Llegando a la transición 2 ya casi sin fuerzas.

Llego a la transición 2 con un tiempo total de 5h44’ en la bici, a priori un mal parcial con lo que suelen ser mis ritmos y los entrenamientos realizados pero siendo consecuente y con lo que llevaba sufriendo desde el principio era un muy buen tiempo aunque había ido empeorando el ritmo según pasaban los kilómetros. Cogí la bici entorno a la posición 100 de mi grupo de edad y me baje de ella cerca de la 70 así que al menos algo recupere aunque esa ya no fuera mi guerra. Ya en la transición 2 me siento tranquilamente a ponerme las zapatillas, reposar un poco, beber agua y mentalizarme de cara a la maratón en la que aun sufriré más que en el ciclismo.

Corriendo en la primera vuelta de la maratón.

Comienzo la maratón y empiezo corriendo aunque en mi cabeza está la idea de que no voy a durar mucho. Para mi sorpresa paso bien los dos primeros kilómetros a un ritmo algo por debajo de 5 minutos cada kilometro. Viendo que más o menos puedo aguantar me obligo mentalmente a al menos hacer la mitad de la primera de las tres vueltas de 14 km. que componen la maratón. Así llegado al punto de giro que marca los 7 kilómetros (mitad de vuelta) para volver a la zona de boxes y meta me vuelvo a convencer para seguir luchando por correr y no andar hasta terminar esa primera vuelta. En ese momento son sobre las 15:00 en Cozumel y el sol azota sin piedad sobre el circuito de carrera. Al concluir la primera vuelta completa el calor ya hace mella en mi y el cansancio también por lo que no puedo evitar parar para beber tranquilamente y coger algo de aire. Al final esa segunda vuelta la hago prácticamente andando por completo. Si en la primera había hecho un parcial de 1h09’ para completarla la segunda se me va a mas de dos horas, casi el doble. Ya en la tercera y última vuelta empieza a anochecer y me vuelvo a encontrar mejor así que a ratos camino y otros momentos reanudo la carrera a ritmos cercanos a los 6 minutos por kilometro ya que mis rodillas ya empiezan a doler al ir enfriándose.

Sufriendo para aguantar en la segunda vuelta de carrera a pie.

Al final los últimos 5 kilómetros los hago corriendo debido a las ganas de cruzar ya la meta a pesar de que las piernas pesan mucho, duelen y las rodillas se sienten como si te clavaran agujas. Cruzo el arco de meta con un tiempo de 12h07’ muy alejado de lo que creo que puedo rendir pero lo único que ha sido capaz de dar de sí mi cuerpo hoy en carrera, posición entorno a la 530 absoluta y 100 de mi grupo de edad. En ese momento, aunque no era la carrera que esperaba hacer ni un tiempo que hubiera firmado a priori, me siento muy orgulloso de haber llegado a meta y ser por tercera vez finisher de una prueba Ironman, la segunda este año 2012. He pasado toda la prueba luchando contra mi mismo y las malas sensaciones desde el inicio por lo que me siento feliz de haber podido recorrer los 226 kilómetros totales de la carrera y no rendirme.

Una de las entradas en meta y medalla con más valor. Las marcas de la carrera en mi cuerpo.

Con el Ironman de Cozumel pongo el punto final a una temporada muy larga y exigente que empezó allá por el mes de abril con el medio Ironman de Arenales 113 y en la que he participado en 11 pruebas de triatlón: 2 Ironman, 4 medio Ironman y 5 triatlones olímpicos con y sin drafting. El bagaje para mi es muy positivo ya que en la mayoría de las competiciones he podido rendir a un gran nivel dentro de mis posibilidades, incluso consiguiendo buenas clasificaciones y tiempos, incluido un puesto de podio en el medio Ironman de Sevilla.


Finisher una vez más gracias a Wiggle.

En gran parte todo este buen rendimiento y motivación ha sido gracias al apoyo y confianza de Wiggle. No solamente en lo que a logística y material se refiere sino también al sentir que tenía el respaldo de un equipo de gente detrás de mí lo que me hacía sentir con más ganas de entrenar y competir. Desde aquí muchísimas gracias por esta oportunidad y siento que mi resultado en el IM de Cozumel no haya estado a la altura de las otras competiciones.

martes, 6 de noviembre de 2012

Guia del autoestopista ciclista

La verdad es que hoy ganas me han entrado de hacer una saga de libros sobre anécdotas sobre la bicicleta cuando salgo con ella por carretera... Pero no, en esta entrada me voy a centrar en una situación concreta que suele pasar muy a menudo, y en concreto a mi en el ultimo par de años con bastante asiduidad cuando salgo a entrenar solo y cuando vas con "la cabra" parece que dan más "corticoles" si consiguen aguantar detrás tuyo.

¿Cuántas veces circulando con nuestras bicicletas por la carretera no habéis visto al fondo algún ciclista que cada vez se va viendo mas grande?, claro porque le estamos dando alcance ya que vamos sustancialmente más rápido que él/ellos. ¿Y en cuántas de estas ocasiones al rebasarle y saludar se han enganchado "al tren sin pagar billete"?, pues seguramente que al menos la mitad de las veces que pasáis a alguien se pone a rueda. Hasta aquí podéis llamarme quisquilloso porque me moleste esta situación pero es que voy a desarrollarlo un poco más para que veáis que no es un fijación personal mía ni nada por el estilo.

Para mi existen varias maneras de aprovechar que pase alguien mas rápido que tu y ponerte a rueda. Lo primero de todo dejar claro que yo no lo hago nunca porque voy haciendo mi entrenamiento generalmente y el ir a rueda no me trae ningún beneficio. Aun así si alguien quiere ir a rueda a mi no me molesta siempre y cuando yo al pasar y saludar devuelva el saludo y de alguna manera me haga saber que se pone detrás mía aprovechando mi rueda. Ya sea para llegar antes a casa, para intentar hacer una "serie" un poco más rápida que su ritmo normal o por el motivo que sea pero que al menos indique de alguna manera la intención y sobre todo que yo sea consciente que llevo a alguien pegado. Incluso en varias ocasiones me ha sorprendido algún compañero gratamente poniéndose en paralelo e intercambiando alguna palabra o incluso entrando a dar algún relevo...

Hasta aquí todo bien pero ahora paso a describir la situación que realmente a mi me pone de los nervios y es cuando pasas a alguien y saludas y en la mayoría de los casos el que se coloca a rueda sin decirte nada también da la casualidad que es mudo y no saluda. ¿Será para ser mas sigiloso y que no te des cuenta que “se cuela sin billete“?, el caso es que cuando se colocan detrás lo hacen como si fueran tu sombra y no lo percibes de ninguna manera. Huelga decir que cada vez que paso a alguien no miro atrás para ver si se ha quedado o no bastante tengo con ir concentrado en mi tarea y lanzar un saludo.

¿Y por qué me molesta tanto que se peguen sin ser consciente? pues porque aunque pueda parecer que soy un maniático nada mas lejos de la realidad. Hace relativamente poco me sucedió esto y llevaba a un "compi" detrás de tal manera que tomando una rotonda iba tan pegado que ni sabia que estaba ahí y no fue kilómetros más adelante cuando fui a girar la cabeza para mirar en un ceda al paso cuando me di cuenta que estaba ahí. Aunque no lo parezca esto es bastante peligroso porque en mi caso cuando salgo en solitario únicamente voy pendiente de lo que viene por delante. Es decir no voy con la cabeza puesta pensando que puedo llevar alguien detrás como cuando sales en grupeta y eso incluye el no avisar de obstáculos en la vía, el poder hacer movimientos raros sin saber que hay alguien pegado o incluso mismamente que te haga el afilador porque se despiste el de detrás sin tu saber si quiera que llevabas "mochila". Hace apenas un año sufrí una caída bastante fuerte cuando iba solo debido a un despiste mío, si en ese momento hubiera ido alguien detrás de mi le hubiera arrastrado al suelo también por como fue la caída y estoy seguro que el despiste que tuve no hubiera pasado de saber que iba con alguien. Es mas hace algunos días en otra situación de estas de ir con un “ciclista fantasma” en la espalda en un momento dado escupí sabedor que iba solo en la ruta y ese día el aire daba muy fuerte en contra y me entere en ese instante de que iba acompañado por el gemido del susodicho al recibir el salivazo involuntario por mi parte.

Así que ya sabéis chavales no olviden supervitaminarse y mineralizarse y sobre todo devolver el saludo o hacer alguna indicación de que vais a ir un rato a rueda para evitar situaciones peligrosas e incluso molestas para unos y otros.

lunes, 22 de octubre de 2012

21 días de Triatlón: Trisur Half IM Sevilla

No, no se trata del programa de Samanta Villar, y como vive 21 días en el cuerpo de un triatleta pero la verdad que viene como anillo al dedo para poder explicar un poco el contexto con el afrontaba este medio ironman sevillano.  El motivo es que me plante en la salida en el CEAR de La Cartuja habiendo acumulado en apenas 21 días: 2 triatlones olímpicos; los respectivos viajes de coche de fin de semana un día para otro a Valencia y Barcelona para disputarlos; unas buenas semanas de entrenamiento de carga para el IM de Cozumel; un resfriado con dos días en estado febril y para rematar el viaje a Sevilla (de nuevo en coche y conduciendo solo, en total 3200km. de viajes) con su respectiva competición con el agravante de ser un media distancia. Coctelera ideal de ingredientes para saber perfectamente que llegaba al 85% como máximo del rendimiento que podía tener a estas alturas y de que iba a tocar sufrir. Un entrenamiento psicológico perfecto para Cozumel.


Cartel totalmente descriptivo.

Lo bueno a priori de esta carrera es que era la última de preparación y además al celebrarse en pleno puente de La Hispanidad viajaba con más tiempo.  El mismo viernes 12 de octubre salí temprano destino a Sevilla y por la tarde me encargue de la logística de la carrera que se celebraba el sábado a las 9:00 am. En la recogida del dorsal ya percibí que aunque fuera una primera edición y casi finalizada la temporada entre elites y algunos participantes de grupos de edad el nivel iba a ser bastante alto: no faltaba gente como Pedro Reig, Gustavo Rodriguez, Brais Canosa, Jon Unanue, Guillermo Bogas, Omar Tayara, Aida Valiño, Eva Ledesma, etc. y al menos un par de elites de fuera de España. En grupos algún nombre conocido como Pedro Lumbreras, Gaizka Broullon y la sospecha de que había varios tapados entre atletas portugueses invitados. Todo apuntaba a que no iba a ser fácil obtener un buen puesto aunque tampoco era ese el objetivo sabedor del cansancio con el que llegaba.

Existía la posibilidad de dejar la bici en boxes el mismo viernes por la tarde pero yo decido no dejar a “mi niña” abandonada a la intemperie toda la noche así que vuelvo al hotel a reposar y acostarme pronto aunque me noto cabizbajo. Viajar tantos kilómetros seguidos en varias semanas y solo no es plato de buen gusto y acaban saliendo posos de nostalgia y tristeza que hacen incluso el plantearme el dejar de acudir a pruebas en las que no vaya con algún compañero. Llega la mañana del sábado en la que me apresuro a estar pronto en boxes para dejar todo listo. Sigo el ritual que últimamente me relaja mas, me pongo música mientras doy aire a los tubulares, preparo las zapatillas en las calas, coloco el casco y el dorsal, etc. Sin embargo las cosas de la transición para la carrera a pie es estilo IM en bolsas de transición que se dejan en unas estanterías.


En boxes preparando la transición 1.

Me acerco hasta esa zona una vez preparado todo lo del segmento de bici y a la vuelta me paran para que haga una foto en lo que yo entiendo que si me pueden hacer una foto, momento surrealista del fin de semana porque se parten de risa en mi cara como es normal jeje! Me coloco el neopreno y me dirijo al pontón que da acceso al canal donde se nada. La temperatura exterior es fresquita así que no hay muchas ganas de meterse pero como es de imaginar la sensación al entrar es buena al hacer mas frio fuera. Caliento unos 300 metros y me salgo a esperar la salida. Van llamando a los elite uno por uno para que salgan desde el agua en una línea más adelantada que nosotros. En ese momento me sigue invadiendo la sensación de que lo voy a pasar mal hoy pero que es normal con las palizas que llevo encima y que al menos hay que dar el 100% del 80% al que sospecho que estoy (como diría el propio Mark Allen).

Se da la salida de la natación y me coloco en un lateral para ir sin agobios. Así encaro los primeros casi 1000 metros hasta el giro de la boya. Para la vuelta prefiero ir más en el centro y hacer menos metros ya que la gente se ha ido quedando y yo remontando posiciones. Tengo la sensación que no he nadado mal pero que estaré en una posición retrasada ya que tengo en mente las últimas pruebas y mis posiciones. Pues nada más lejos de la realidad cuando encaro la transición me cantan que marcho en la posición 41 de los más de 300 que tomamos la salida así que no es un mal puesto para pensar en que remontare bastante en la bici. Un parcial de 29 minutos y un ritmo de 14 minutos el mil según el Garmin.

Intento hacer rápido la transición 1 pero al coger la bici el bidón del porta bidón trasero se engancha en la barra donde apoyaba la bici y se cae rodando varios metros. Corro a por el porqué no estoy como para permitirme errores en la estrategia de alimentación e hidratación, lo que me ha hecho perder casi un minuto respecto a los tiempos normales del resto de participantes y salir entorno a la posición 50 o más. Esa circunstancia me hace enfadarme conmigo mismo por el error de novato así que de principio salgo fuerte y remontando mucho en los primeros kilómetros. Esto me hace coger buen ritmo y buenas sensaciones de piernas para los kilómetros que quedan.  El circuito es a una única vuelta en un ida y vuelta por la misma carretera. Se sale de Sevilla dirección al Ronquillo donde hace el giro para volver hacia Sevilla.  Aunque pensaba que era un recorrido suave según pasan los kilómetros descubro que es un perfil con constantes subidas y bajadas rompepiernas y con algún pseudopuerto que hace romper el ritmo y bajar la media de velocidad. Al pasar por las Pajanosas de camino al Ronquillo alguien grita mi nombre dándome ánimos, me quedo perplejo porque no sé quién puede conocerme. Resulta que es Manuel Rodriguez Páez y un amigo de hace algún tiempo de cuando estaba empezando en esto. Este factor hace que coja más fuerza y tire con más motivación hacia delante. A falta de unos pocos kilómetros para el punto de giro comienzo a cruzarme con los primeros clasificados, van los cinco primeros con leves diferencias entre ellos y llevan una considerable diferencia con los que van por detrás. Según van pasando corredores voy quedándome con quienes son y en que posición van para poder calcular la mia y mas o menos si puedo pasar a alguno mas en la vuelta.


Desacoplado en una de las muchas subidas del recorrido.

De este modo al iniciar la vuelta hacia Sevilla paso a Eva Ledesma que marcha en segunda posición de las féminas y parece que va a buen ritmo. Sigo pasando a algun participante mas cuando sobre el kilometro 77 alcanzo a Aida Valiño, en primera posición femenina, y a Omar Tayara. Paso a los dos y hablo con Omar, los dos hacemos casi juntos los últimos kilómetros hasta boxes comandando yo. Al llegar a la zona de boxes un voluntario nos dice que aflojemos que ya estamos para entrar y veo un camino de conos por lo que imagino que ya se entra a la transición y comienzo a descalzarme. Segunda novatada del dia porque resulta que aun quedan como 3 kilometros que realizo completamente descalzo lo que compromete mi seguridad y hace que vaya más despacio. Aun asi nadie nos alcanza aunque sospecho que nos habran recortado algo por detrás, al final el parcial es de 2h43’ para un total de 94km. y es el 13º mejor parcial absoluto de bici.


Llegando a la transición 2.

Entramos Omar y yo juntos a la transición y este sale primero ya que yo tengo que ponerme calcetines porque prefiero evitar rozaduras. Me ha cogido unos 30 metros distancia suficiente para ir tras el que es gran corredor y obligarme a seguirle todo el tiempo que pueda. En ese momento justo antes del cruzar el primer kilometro se produce la segunda anécdota del dia, unos chicos que estaban viendo la carrera y animando ven mi apellido escrito en el top y uno debió pensar que era portugués a lo que a mi paso me grita “ese portugués!, vamos!”, como aun voy fresco le bromeo y contesto gritando “portugués de Madrid!, si señor!”. Sin darme cuenta llega el cartel del primer kilometro y mi Garmin 910XT aun no ha pitado, miro y marca apenas 850 metros por lo que deduzco que va a ser una carrera mal medida y que hoy me va a beneficiar esa circunstancia porque sospecho que se me hara larga por la fatiga. Sigo manteniendo la distancia con Omar y van pasando los kilómetros, mi única preocupación es abrir el mayor hueco posible con los que vienen por detrás porque se que vamos sobre la posición 17 mas o menos según nos van cantando algunos espectadores al pasar. Logro aguantar hasta el kilometro 11 en el que ya la distancia con Omar es mayor y le pierdo visualmente en giros y demás, no ha estado mal porque habremos pasado en 41’ el diez mil mas o menos. A partir del kilometro 12, que es cuando se hace un giro de 180º para encarar los últimos kilómetros hacia meta, empiezo a acusar la fatiga y a ver como cada kilometro aumenta el ritmo en 10” aproximadamente. Esto provoca que cerca del kilometro 14 me pase como una bala Eva Ledesma que esta haciendo un carreron y apenas puedo seguirla unos metros porque va muy suelta y con un ritmo entorno a 30” por kilometro mas rápido que el mio. Dentro de lo malo es la única posición real que he perdido porque me ha pasado otro corredor pero era de la modalidad de relevos.


Últimos instantes de la carrera a pie.

Hacia el kilometro 18 ya empieza un poco el calvario porque empiezo a ver ritmos de 4’50” y 5’ por kilometro y no paro de mirar hacia atrás para ver si viene alguien cerca. Sorprendentemente no veo a nadie en 300 metros o más. Me armo de valor psicológicamente y sigo tirando dando todo lo que puedo. Asi llego a la recta de meta, quedan apenas 600 metros y Manuel que me animo en el sector de bici, me ve y me indica que no me queda nada, que marcho en 15ª posición y que el siguiente viene a unos 300 metros. Aprieto dientes e incremento el ritmo todo lo que puedo para finalmente entrar en meta en posición 15ª absoluta, 4ª absoluta masculina no elite y 3º de mi grupo de edad. He marcado 1h28’ de parcial en la media maratón pero realmente no era tal, según el Garmin son apenas 20.100 kilometros asi que el ritmo medio es un poco pobre siendo mas de 4’20”/km. algo a lo que debería haber corrido con facilidad pero que debido al cansancio con el que llegaba no conseguí.



Clasificación final.

Al cruzar la meta me voy a hablar con Omar y darle la enhorabuena por su carrera, también lo hago con Eva y me voy a buscar a Manuel para darle las gracias por los animos y charlar con el. A los pocos minutos encaro el camino hacia los boxes que estaban algo alejados para ir a la zona de masaje cuanto antes y poder relajarme. De camino no puedo evitar emocionarme al recordar que el dia anterior estaba apático y cabizbajo por tantas carreras viajando solo y que me dio ganas hasta de dejarlo todo. Esa emoción es porque me doy cuenta de que esto es lo mio, lo que me hace sentir vivo y feliz en realidad por lo tanto no tengo que dar cabida a esos pensamientos negativos.

Tras darme el masaje, reponer algo de liquidos y comer un poco charlo con otros corredores, como Javier Rodriguez o Jordi Checa, también intercambio impresiones con Gustavo Rodriguez y Aida Valiño que llevan un año impresionante de triunfos y pódiums. Al ver mi clasificación es cuando por casualidad el organizador me confirma que hay premios también para los grupos de edad no solo para los elite asi que carrera redonda a pesar de las malas sensaciones finales.



Imagen del pódium.

Al final el fin de semana se redondea aun mas compartiendo la tarde-noche por Sevilla con algunos de los participantes. Cuando todo pintaba a que me tocaría cenar y pasear por la ciudad solo, una conversación con Omar y me abre “las puertas” a que comparta cena y charla con él, su novia y otros de los participantes y acompañantes: Jon Unanue, Jaime Abalos, Eva Ledesma y su hermano Isaac y el anfitrión que nos enseño la cuidad Samuel.

Después del buen sabor de boca de esta carrera en cuanto a resultado ahora toca plantear las últimas semanas fuertes de cara a Cozumel e intentar cerrar la temporada con buenas sensaciones. Y así devolver el apoyo y la confianza que me han dado este año desde Wiggle, gracias una vez más.

lunes, 15 de octubre de 2012

Garmin Barcelona Triathlon: Cerrando el círculo…

Son las apenas las 6:00 am, llevo un rato despierto después de haber dormido no más de dos horas en total en toda la noche. Tengo todo preparado y salgo de la habitación del hotel para encaminarme al Triatlón Olímpico de Barcelona. Soy un mar de nervios y para calentar más el ambiente al recoger el coche del parking subterráneo este no quiere arrancar porque me deje las luces puestas y se ha quedado sin batería. Solvento con ayuda como puedo el percance y salgo raudo hacia la carrera montado en la bicicleta. Al final consigo colocarme en la línea de salida y estoy un poco más relajado. Dos horas y treinta y tres minutos después cruzo la meta del primer triatlón en el que he participo, hinchado de orgullo y con una sonrisa que enmascara el cansancio y el sufrimiento hasta cruzar la línea de llegada. Esto fue el 5 de octubre de 2008. Este pasado 7 de octubre de 2012 se puede decir que cerré un círculo de cuatro años en el Garmin Barcelona Triathlon, modalidad olímpica.  En esta segunda participación, aunque entre medias ha habido más de 20 pruebas, la sensación era igual, nervios de primerizo y mucha emoción. El motivo es que gracias a Wiggle iba como invitado elite y salía junto a muchos de los mayores cracks del panorama triatletico nacional y algunos internacionales (Fernando Alarza, Mario Mola, Cesc Godoy, Ainhoa Murua, Jon Unanue, Ricardo Hernandez, etc.).


Cuatro años de distancia entre estos dos dorsales.

Además Wiggle formaba parte del evento al ser uno de los patrocinadores principales de este así que el fin de semana fue bastante especial ya que pude conocer en persona a gran parte de la gente que forma este equipo y poner caras a muchos con los que había intercambiado cientos de correos electrónicos y conversaciones.  El sábado cuando fui a recoger el dorsal tuve el primer contacto con ellos y pude comprobar in situ como paraban de trabajar en el stand que tenían montado y de atender a todas las personas que se acercaban. Así como a la hora de cierre se encargaron de recoger todo y es que este evento fue bastante más duro para ellos que para los que asistíamos para competir. Desde aquí dar la gracias a todos porque me sentí muy a gusto compartiendo esos momentos antes de la competición y también después el domingo y mas que asistí completamente solo, así que gracias a Alberto, Laura, Andres, Steve, Nick (gran carrera), Antonio, Paula, etc.

Los chicos de Wiggle recogiendo el stand de la Expo el sábado antes de la carrera.

En cuanto a la carrera pues una serie de circunstancia hacían que aunque ilusionado por el tipo de participación que iba a tener no llegara muy esperanzado ya que la semana anterior había estado resfriado y dos días con fiebre lo que me había roto el ritmo de entrenamientos pero estaba recuperado y confiaba en dar el máximo de mi aunque en las carreras con drafting tengo las de perder ya que no puedo explotar mi punto fuerte de la bici y me penaliza mi débil natación.

 
Preparando las cosas en el box.

Así el día de la carrera me coloco un poco “aturdido” por la situación frente a la cinta de salida con unos 27 atletas más, los cracks, todos hablando entre ellos y yo me sentía un poco de fuera de contexto con mucha emoción por poder vivir esa situación. Yo pensaba que salíamos conjuntamente los 500 que componíamos la salida de federados pero no, primero los considerados elite y 2 minutos detrás el resto.
 
Instante de la salida elite.

Se da la salida y me lanzo al agua a saltar olas y avanzar con más ganas que ninguna carrera, sé que cuando hayamos avanzado unos metros ya habré perdido la estela de todos pero bueno hay que darlo todo aunque sea en solitario. Efectivamente antes de llegar a la primera boya me deben llevar ya una ventaja de 200m en apenas 500-600 metros pero no desespero y sigo al máximo que puedo. A mitad de recorrido justo paso a uno de los chicos que salía conmigo y en ese momento empiezan a pasarme los primeros de la salida posterior así que no decaigo para intentar salir con gente y coger un buen grupo de bici después de la transición 1. Piso la arena de la playa con un tiempo de 25 minutos según mi Garmin 910XT pero la transición 1 es larguísima la alfombra del chip esta a la entrada del pabellón y me marca 27’47”, mal tiempo pero he nadado bien teniendo en cuenta los 25 minutos de cuando puse pie a tierra.

Llego a donde esta mi bici en el box y me quito el neopreno de las piernas, sigo con nervios porque me están grabando en video al estar mi bici situada en la zona de los elite. Me pongo casco y gafas y enfilo hacia el circuito de bici. Casi 1 kilometro con la bici corriendo en la mano hasta llegar a la línea donde podemos montar, es lo que tiene una carrera con 6000 participantes y boxes gigantescos.

Esta vez era mi primera competición con la Boardman Team C de ruta pero no había dudas de que estaría a la altura ya que ya lleva bastantes kilómetros de entrenamientos conmigo. Una vez subido en la bici estoy ya más tranquilo, pase ya mi peor segmento así que me centro en coger a un triatleta que ha salido a la vez que yo y damos caza a otro que iba por delante. Al final de la primera vuelta de las cuatro que componen el recorrido ciclista ya vamos un grupo de unos 7-8 corredores y más o menos nos ponemos de acuerdo para ir tirando. Aun así yo noto que la gente no va muy fuerte así que tampoco me estreso en tirar más de la cuenta aunque me vea muy fuerte y prefiero reservar para la carrera a pie.

 
Tirando del grupo en el sector ciclista.

Mediada la última vuelta nos juntamos con otro grupo en el que iban algunos corredores con que iban por delante en carrera y decido dar un tirón pensando que vamos más fuerte para descolgar a unos pocos pero nadie me sigue así que relajo para no gastar más de la cuenta. El tiempo total de bicicleta es de 1h01’ y siento que podía haber realizado este parcial en 58’ sin mucho esfuerzo pero yo solo no valdría la pena porque hubiera arrastrado al resto y lo hubiera pagado a pie.
De este modo llegamos a la transición 2 un grupo numeroso de unos 15 triatletas entre los que va una de las chicas elite que me saco unos 4 minutos en la natación así que al menos mi objetivo además de correr fuerte es intentar entrar delante de ella en meta. Así el primer kilometro salgo fuerte y la paso a la mitad de este y doy un tirón para evitar que se me pegue. Avanzo los primeros kilómetros y he pasado al menos 3 corredores y de momento nadie me ha pasado aunque 2 triatletas que entraron en la transición 2 conmigo salieron por delante y me llevan bastantes metros de ventaja. Mediado la carrera a pie me pasa un corredor y los dos que van por delante me cogen algún metro más de ventaja así que intento seguir lo más fuerte que me permiten las piernas y me tomo un gel de cafeína High5 siguiendo la táctica de otras carreras para el ultimo empujón. Aun así hacia el kilometro 7-8 me pasan otros dos corredores. De todos modos toda esta gente que me ha pasado es de la salida posterior y ya llevo perdidos con ellos los dos minutos de ventaja que teníamos en la salida de la natación así que mi posición de entrada en meta es virtual y no real. Aun así aprieto los dientes e intento hacer lo más fuerte que puedo el ultimo kilometro. Concluyo la carrera a pie con un gran parcial de 39’22” en un circuito largo y con muchos giros de 180º que hacían romper el ritmo así que muy contento. Al aparecer las clasificaciones veo que llegue en mejor posición de la que calcule, el 17º puesto de los 22º elite que terminamos y el 36º puesto absoluto de los 3000 participantes de distancia olímpica, mejorando el pronóstico que quería de poder colocarme entre la posición 40-50. El tiempo final también es bastante bueno con 2h12’, en mis pronósticos estaba andar por las 2h10’ pero no intuía unas transiciones tan largas así que misión cumplida.

Clasificación elite.

De nuevo dar las gracias a la gente de Wiggle por el apoyo que me ofrecen y por los buenos ratos que compartí con ellos el fin de semana.
 
Con la gente de Wiggle al terminar.

La próxima parada es en el medio Ironman de Sevilla, el 13 de octubre, me servirá como test para ver cómo van los entrenamientos de tiradas largas de cara al Ironman de Cozumel.