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martes, 29 de julio de 2014

GANDIA SHORT… DE RIAZA:

- ¿Qué has pagado 20 euros por correr una carrera que te va a llevar más de dos horas de esfuerzo? Tú eres un masoca!

- Jajaja! En oferta las primeras 24h de apertura de inscripciones sino más de 40 y muchas carreras más de 100 euros por sufrir más y durante más tiempo...

- No lo pillo. Con 20 pavos se me ocurren mejores formas de diversión, más relajadas y placenteras... Con más de 100 viajas al Olimpo directamente!
...
…
- (Pues menos mal que no te he contado la parte en la que me toca darme el madrugón de mi vida para ir a la carrera que empieza en Riaza - Segovia a las 8:30 y tengo que salir de casa a las 5:15 am máximo)

Bonita conversación mantenida allá por febrero cuando me inscribí en el Short de Riaza para aprovechar la promoción de 48 horas a precio reducido. Lo malo de todo esto es que cuando se acercó la fecha de la carrera la seguía teniendo bien presente y me hacía dudar de si estoy en plenas facultades mentales cuando hago estas cosas. Y que lo mismo era cierto y era mejor invertir el dinero pasando el rato en algún "club social" llegando a casa a la hora a la que me ponía en camino hacia Segovia jaja!... El caso es que al menos esta vez según se acercaba el día de la carrera me encontraba con muchas ganas y motivación por competir, algo que no puedo decir de las anteriores pruebas: Ecotrimad con retirada a pie por desidia y Alcázar de San Juan que se dio bien pero hasta me dormí en el autobús que nos trasladaba a la salida de la natación de los "nervios" y alta motivación que sentía.

Aun así cuando sonó el despertado el pasado sábado 26 de Julio a eso de las 4:30 de la mañana el primer pensamiento fue que quizás me saldría mejor llevar cilicio que enfrascarme en este tipo de cosas.

Cuando pongo pie a tierra en Riaza mi cabeza lo único que tiene en mente es diseñar el mejor plan posible para aprovechar la inercia de entrada en meta para salir disparado de vuelta a casa sin perder mucho tiempo en recoger las cosas de las transiciones (en zonas separadas, T1 en el embalse a 7km del pueblo y T2 en el propio Riaza). Así que al final tras un par de conversaciones con compañeros como Pedro Felguera, desestimo la opción de ir con el coche hasta el embalse para luego esperar que me lleven a recogerlo al terminar la prueba y decido ir directamente con la bici. La verdad que vino hasta mejor porque calenté un poquito que el ambiente a esas horas era fresquito y además me sirvió para desperezarme ya del todo.


Colocando las cosas en T1 me doy cuenta que al tener el dorsal 6 estoy más literalmente a una zancada de la línea de montaje y casi es mejor ponerme las zapatillas en la propia transición que dejarlas en los pedales, y así ya empezar la bajada calzado y no hacer malabarismos. Se lo comento al chico que estaba al lado y él me dice que está acostumbrado lo que hace que me sienta un puñetero globero size XXL jaja! pero es que es lo que soy y realmente me da un poco igual porque sé que en mi casa tendré más ventaja saliendo calzado ya.

Moñeo un poco por la zona de transición, un poco de postureo con los auriculares puestos (pero es lo que mejor me viene para concentrarme), un par de paseos buscando compañeros que sabía que iban y otros que no (Raul Moreta, Alberto Araujo, Jose Judoboy, compis del club CAF Triatlón Fuenlabrada a los que solo vi ya en carrera, etc.), y a colocarme el neopreno e intentar calentar y calzármelo bien en el agua. La gente que sale del agua dice que está ideal así que me sumerjo y empiezo a nadar comprobando que es cierto y sobre todo que el embalse es espectacular, como una piscina gigante: agua cristalina que permite ver el fondo, limpieza absoluta y como una balsa sin corrientes.

La salida de la natación es entre boyas y esperando a que se coloque todo el mundo me quedo un poco frio y empiezo a tiritar, cosas del directo y de estar algo seco por las últimas semanas fuertes de entrenamiento. Se da la salida y donde me coloque voy muy cómodo sin apreturas, codazos, etc. por lo que empiezo intentando hacer 100-200 metros un poco más fuerte de lo que suelo y así posicionarme mejor de cara al paso de boyas. La verdad que voy cómodo y llego rápido a la primera boya, hago el paso de boya perfectamente sin golpes y el segundo igual, encarando ya la recta de cara a la salida para apretar esos últimos metros que sé que como siempre pasaré a gente que pierde ritmo y yo suelo coger algo más hacía el final. Paro el Garmin en 15'52" saliendo según la clasificación el 41, han salido 950 metros de natación apenas y mi ritmo de 1'36"/100m según el GPS.

Corro a toda leche por la inmensa T1 bajándome el neopreno y al llegar a la bici tardo poco en colocarme dorsal, zapatillas y casco. Salgo con la bici y los primeros metros los hago con prudencia  al ser en bajada y estar el asfalto muy mal en ese tramo, además somos muchos en ese momento en el circuito. Al encarar la primera recta sin cuesta ya pongo el desarrollo y la cadencia buenos y empiezo a pasar a gente. Así llego rápidamente a Riaza y nada más salir empiezan las cuestas y continuos sube-baja que hacen que a veces me piense si es un circuito para cabra o bici de ruta ya que hay que tener mucha potencia para mover bien el 54-42 con el que voy. Sigo pasando gente y cerca del punto de giro para volver a Riaza empiezo a cruzarme con los primeros y me doy cuenta que voy entorno al puesto 11 de carrera. La vuelta hacia Riaza se hace dura ya con las piernas tocadas por los repechos pero aun así sigo afianzando mi posición y ganando alguna más.

Llego a T2 sobre el puesto 9-10 pero con 2 o 3 triatletas pegados así que decido hacer lo de siempre: correr fuerte para distanciar a los que no vayan tan fuerte y de paso calentar y coger ritmo de carrera cuanto antes. Esta vez el problema es que el menos fuerte era yo y en los tres primeros kilómetros me pasan 2 corredores que venían por detrás y se distancian rápidamente y eso unido a que no tenía buenas sensaciones corriendo hace que me agobie y salga de mi concentración habitual como me viene pasando este año en casi todas las carreras. Aun así me recompongo y Joder! vuelvo a pensar que mejor haber tirado la pasta en estupefacientes y meretrices, pero me digo que es cosa del calor y el sol en la cabeza. Me recompongo y tiro hacia delante de manera que en la segunda vuelta consigo tener mejores sensaciones y si no he corrido más rápido que en la primera vuelta cerca he andado.


Cruzo la meta en 2h13' y un parcial a pie de 44' para los 10.7km que me marca el Garmin, a un ritmo según este de 4'05"/km. algo lejos de los 3'50-55"/km por los que quería andar pero me conformo porque la carrera era más dura de lo que parecía a priori. Al final puesto 9 absoluto de unos 500 participantes que es como opio para que me engañe pensando que he hecho un carrerón cuando realmente es que no había mucho nivel al no repartirse premios económicos, pero me quedo con que disfrute el 99% del tiempo y he andado cerca de gente que está en un punto bueno de forma. 

Clasificación final.

Y como al principio, dicho y hecho reparto cuatro besos y apretones de manos,  entre ellos a Juanpe y su familia que me animaron a tope durante el tramo de carrera a pie, y salgo pitando a recoger las cosas para volver a casa donde estaría a las 13:00, eso es eficiencia!!


domingo, 1 de julio de 2012

Primera parte de la temporada 2012 (Vol. II):

Retomamos el desarrollo de la temporada que quedo en la competición de Ironcat, el 12 de Mayo. La conclusión, del palo que yo mismo me infligí, en esa carrera es que no hay que perder la perspectiva de porque hacemos ciertas cosas, y en el triatlón yo compito y entreno por lo bien que me hace sentir no por cumplir objetivos estilo profesional.

Debido a mi carácter tozudo por naturaleza tras el IM descanse los días justos (tampoco había sufrido porque hice una maratón de risa para terminar sin mas), así que me autocastigué haciendo entrenos serios ya de cara a las siguientes competiciones. No fue una locura porque muscularmente estaba recuperado, como digo no había sido un castigo físico porque tire la toalla, y psicológicamente estaba perfecto y con rabia porque me debía una a mí mismo. Así enlace varias semanas buenas para presentarme por primera vez al Triatlón Internacional de Zarautz que tras varias temporadas por fin lo cuadre este año en mi calendario. Para no variar nuevo revés anímico un día antes de viajar a Zarautz y fui para allá con el cuerpo pidiendo quedarme en Madrid con los míos pero volví a obligarme y mas para esta prueba que tantas ganas tenia de conocer.

La carrera en si para mí era una incógnita porque nunca había participado así que no tenia referencias de cómo iría ni de tiempos, un buen resultado estaba claro que era rondar la posición 100 absoluta ya que en esta carrera hay un nivel espectacular. Así llego el sábado 9 de junio, salida de Getaria con un tiempo nublado y la mar agitada. Nadé como pude ya que no estoy acostumbrado a nadar con mar revuelta y se me da peor orientarme y bracear, al final llego a T1 entorno a la posición 160. Llegaba mi mejor sector, la bici, salí tranquilo y disfrutando del ambiente de la carrera, impresionante la gente animando. Eran dos vueltas idénticas pasando por el alto de Meagas y de vuelta a Zarautz a través de Getaria y por ultimo una vuelta para afrontar “el muro de Aia”. Mucho drafting en la bici pero yo a lo mío que era disfrutar de ese día sin que nada me lo pudiera estropear, que ya bastante tocado llegué. En Aia paso a bastante gente, algunos los reconozco de los grupos de bici que me han pasado.

Subiendo el “muro de Aia”

Así llego a la T2 y en la cabeza aun tenía las sensaciones de la maratón del IM e iba pensando en que a lo mejor me venía abajo. Todo lo contrario, salgo fuerte como siempre y según van pasando los kilómetros me encuentro mejor, muy buenas sensaciones de piernas. En cada paso de las tres vueltas, por el centro se me escapa la sonrisa y se me pone la piel de gallina al oír los ánimos de la gente, espectacular, el mejor segmento a pie que he hecho jamás en este sentido. Adelanto a bastante gente en este tramo y termino llegando a meta con un tiempo de 4h46’, que a la postre me da la posición 80 absoluta de la clasificación con la que quedo más que satisfecho y me quito un poco la espina del Ironcat.

Para redondear la buena sensación según pasaba la carrera cuando estoy esperando el masaje me encuentro con Javier Rayo (si lo ves algún día a ver si nos podemos poner en contacto), un triatleta vasco con el coincidí en el Ironcat. Un fenómeno el tío, nada mas verme me comenta que si llega a saber que iba a Zarautz me hubiera invitado a su casa. Intercambiamos impresiones, vemos si coincidiremos en alguna carrera más y nos despedimos con un abrazo.

Sin casi respiro al siguiente sábado tocaba correr por el club en el Villa de Madrid Distancia Olímpica, prueba puntuable para la copa de Madrid de clubs. Esa semana entre competiciones repito la fórmula del año anterior, dos días suaves (uno de descanso total), seguido de dos días de entrenamientos de calidad e intensidad y otros dos para descansar y llegar a tope. Así llegué el sábado, con ganas de correr, además estaba colocado en la primera salida de las varias que había, con todos “los gallos”. Se da la salida y yo intento salir fuerte pero al tirarme se me descolocan las gafas, paro coloco y tiro a muerte, voy cogiendo gente pero veo que los primeros ya me han metido una buena. Pasa la primera vuelta y al tirarme otra vez las gafas, vuelta a parar y al arrancar ya voy con más ritmo que en la primera y me escapo de un grupo en el que iba.

Camino de la T1

Salgo camino de la T1 marcando el 69 mejor parcial como vería después, y me subo en la bici pensando que toca la heroica como el año pasado, a tirar a muerte solo porque no hay grupo y los que cojo los voy soltando. En total de las 5 vueltas, 4 de ellas las hago solo hasta que me coge un grupo en el que iba el maestro Mateos, la quinta vuelta la hago en grupo y así recupero un poco de fuerzas.

Subiendo a fuego!

Llegamos todos a T2 de la manita y ya toca sálvese quien pueda. Salgo corriendo a tope como mejor me va pero Mateos ya me ha cogido metros como es lógico. Son 4 vueltas y cuando llevo dos es cuando mejor me empiezo a encontrar y sin exprimirme mucho consigo mantener una velocidad de crucero de 4’/km más o menos, al final 39’ en el 10K.

Salvando los muebles a pie

Entro en meta entorno a la posición 25-30 pero sé que la real será más cerca de 30 porque entrara gente detrás de las posteriores salidas cuyo tiempo neto sea menor que el mío. La clasificación final me da el puesto 30 con 2h19’ (incluyendo élites), mejora de 10 posiciones respecto a 2011, y en tiempo más de un minuto mejor, teniendo en cuenta que en la bici la sensación es que hizo bastante aire. Mejor incluso que todo esto es que el equipo triunfo, terceros por equipos en chicos con posiciones 12, 15, 25, 30, 41, etc. Y por la mañana las chicas también se hicieron ver lo suyo y subieron a pódium. Al día siguiente Alex para cerrar el éxito queda segundo absoluto en el de media distancia.

A partir de ahora me quedan 2 competiciones seguras antes de realizar el primer parón para luego encarar la segunda parte con el colofón del IM de Cozumel. Las próximas son mis dos “niñas bonitas”: ½ IM de Corrales de Buelna y el Triatlón de Pálmaces a las que casi seguro dedicare una entrada propia a cada una de ellas. Además entre medias se disputa el campeonato de Madrid de triatlón en la casa de campo que casi seguro también disputaré.

Con estas 2 o 3 pruebas concluiré esta primera parte de la temporada para empezar un descanso de alrededor de 2 semanas en las que intentare buscar e incluir nuevos sistemas de entrenamiento. El objetivo es incluir alguna novedad que me permita obtener algo más de rendimiento a cada minuto que emplee en prepararme, y notar una subida en la segunda parte de la temporada de cara a afrontar el IM de Cozumel.