viernes, 28 de septiembre de 2012

TRIATLON OLIMPICO DE OLIVA - PRIMER TEST.

Estoy llegando a Madrid en coche, de vuelta de Oliva de correr el triatlón, el cielo esta encapotado, al contrario que en la playa donde el tiempo era soleado. Bajo las ventanillas porque ya no soporto el ambiente cerrado del climatizador del coche, y para que entre el olor a lluvia que hay en el ambiente. ¿Por qué nos gustara tanto ese olor?, y más cuando llega después de días tan calurosos como esta última semana. Me relajo un poco mentalmente y empiezo a pensar que llevo casi 5 horas de viaje hasta llegar a casa para hacer una carrera que apenas ha durado 2 horas y media. Me asalta el pensamiento de si es lógico y merece la pena pero rápidamente queda claro: es triatlón, somos triatletas esa es la explicación. Las personas que nunca han experimentado las sensaciones de esto les costara entender este pensamiento o las sesiones maratonianas de entrenamientos todas las semanas pero es que no hay explicación es así, sin más, las sensaciones que obtienes están por encima de cualquier lógica que queramos aplicar. Quizás sea como la sensación de bienestar que se tiene al oler la lluvia o al contemplarla desde casa, no se puede explicar pero relaja y hace sentir bien.


¡Camino de vuelta para hacer un olímpico!

Después de esta introducción tan otoñal voy a contar como fue la competición en sí. El triatlón de Oliva ya suponía un test más importante que el anterior que corrí en Cuenca, con apenas dos semanas de entrenamiento a las espaldas. Aun así no llegaba con la preparación idónea ya que había acumulado tres semanas consecutivas de entrenamientos muy fuertes y no tenia planificado el hacer una semana de precompetición “ideal” para Oliva. 

En boxes preparando el material antes de darse la salida.

Llega el día de la carrera y estamos los casi 600 triatletas en la playa para la salida de la natación, esta se retrasa al final casi 30 minutos algo que no me suele gustar porque me pone impaciente. Se da la salida y vamos en tromba los primeros 300, el resto sale en otras dos salidas cada 5 minutos. Somos muchos pero más o menos consigo colarme de manera que no me siento atrapado entre la gente, también porque me tomo con calma los primeros 100 metros saltando olas y la gente ya se va escapando. Han salido todos muy fuerte y nada más que veo a gente pasarme por los dos lados. Cuando llevamos unos 500 metros de los 1500 empiezo a notar que voy pasando gente que seguro salió demasiado fuerte pero aun así siento que hay muchos por delante mía y eso que estoy nadando bien y cómodo. Al final se cumple mi intuición y hago el parcial 134 en la natación con 26' (saliendo seguramente entorno al puesto 80-90 de la primera salida de 300 atletas), muy mal parcial pero yo he ido a mi nivel (según el Garmin 910XT a un ritmo de 1’38”/100m. para 1660 metros en total) y es que había mucha gente con mejor nivel que yo esta vez.


Organizados para el pistoletazo de salida.

Recorro la larguísima transición hasta la bici solamente pensando en montarme y hacer un buen parcial que me permita llegar a la carrera a pie mejor situado. Los primeros 5 kilómetros no paro de pasar literalmente hileras de atletas y como en Cuenca la sensación es que los rebaso con una velocidad relativa muy alta como si fueran parados. Pero lo peor estaba por llegar, se trata de un triatlón en modalidad sin drafting en el sector ciclista, en la que no se puede ir a rebufo del otro, pues a medida que avanzaba en el recorrido fui cogiendo un grupo que en primera instancia me deshice de el forzando más de lo que debía pero al poco de volver al ritmo normal se acercaban y me veía absorbido. Fruto de la desesperación y el cabreo prefiero evitar situaciones desagradables con los jueces de carrera y me desacoplo de la bici y les dejo que cojan distancia con vista a pasarles cuando terminemos de afrontar los dos puertos que tiene el circuito sabedor que allí gastaran mas fuerzas y luego no podrán seguir el ritmo si decido apretar. Dicho y hecho terminan los puerto y hacia el kilometro 40, cuando restan 7 para llegar, en el llano decido poner tierra de por medio y lo consigo, apenas son unos 500 metros pero es suficiente para ir cómodo y no encontrarme con situaciones desagradables involuntariamente. Al final he conseguido remontar muchísimas posiciones gracias a marcar el 8º mejor parcial absoluto en el sector ciclista con una velocidad media de 36.6 km/h, incluyendo las dos subidas una de ellas con rampas del 13%. Ya estoy acoplado completamente a la Boardman TT y eso se nota en el rendimiento.

Bajando de la bici en la llegada a la T2.

Llego a la transición 2 bastante cabreado aun por lo vivido en la bici y mi idea es bajar a tope y poner más tierra de por medio con los que vienen detrás e intentar coger más gente por delante que se escaparon en la bici cuando decidí bajar los brazos antes de encarar los puertos. Empiezo fuerte el segmento de carrera a pie, son 10 kilómetros en 2 vueltas idénticas de 5 kilómetros En los primeros 3-4 kilómetros consigo alcanzar a dos corredores y rebasarlos y nadie me ha dado alcance a mi, lo que me hace ganar más confianza y forzar más de cara a la segunda vuelta, donde aprovecho para tomar un gel con cafeína de High5 que me de el último empujón. Cuando apenas quedan 2 kilómetros diviso a unos metros por delante un par de corredores cuyos monos de competición me resultan familiares y tienen pinta de ir en su última vuelta así que aprieto dientes para pasarles y una vez pasados pongo un ritmo más rápido para evitar que en los últimos metros me puedan pasar a mi. Así entro en meta con un gran parcial de carrera en 38'19” (y no era un circuito corto que salen 9.91 km.) y un tiempo total de 2h25' que me dan la 18ª posición absoluta en la clasificación. Para mi un resultado muy bueno dado el nivel que tiene esta prueba y el número elevado de participantes que somos. 

Intentando progresar algo más en la carrera a pie.

Al terminar la prueba pude hablar con un par de oficiales que estaban repasando las clasificaciones y que afortunadamente me confirmaron que habían muchos descalificados por no respetar el NO drafting en la bici, llegándome a enseñar una hoja de cuaderno repleta de números de dorsales que habían sido apercibidos con tarjeta.

Clasificación final.

Desde el sábado por la tarde coincidí con el figura de mi amigo Miguel y su novia Helena, toda una casualidad el dar con ellos allí. El sábado compartí tarde de playa con ellos y cena y el domingo fueron a ver la carrera y a dejarse la garganta dándome unos ánimos que me vinieron de perlas para correr como lo hice. Desde estas líneas solo puedo decir que muchísimas gracias pareja, me sentí afortunado al sentir vuestra presencia cerca cuando parecía que estaba solo el fin de semana.

Ahora queda seguir trabajando sabiendo que de momento la cosa marcha bien y que creo que estoy encarando bien las semanas de entrenamiento para el objetivo del Ironman de Cozumel. Y dar las gracias a Wiggle por el apoyo y facilidades que me están dando que ha hecho que gane en motivación y que me sienta como un profesional.





viernes, 24 de agosto de 2012

RETORNO A LA COMPETICION, TRIATLON OLIMPICO DE CUENCA:

Tocaba el retorno a la competición después del descanso de dos semanas para encarar la segunda parte de la temporada. Para mí era toda una incógnita mi rendimiento en esta prueba con apenas 12 días de entrenamiento tras el descanso. Un test en toda regla para ver cómo encarar estos próximos meses y también probar mi nueva bicicleta de competición, la Boardman Air TT 9.8, con la que apenas había salido un par de días y a la que aun no estaba hecho del todo.

Teniendo en cuenta todo lo anterior, la sensación que tenia es que iba a ser un entrenamiento más exigente más que una competición en si porque no era una prueba objetivo como tal y por ejemplo en lo que la carrera a pie se refiere apenas había realizado 3 sesiones de entrenamiento en las que pude ver que estaba lejos de mi mejor momento en la última competición (Triatlón de Pálmaces). Además se trata de un triatlón con solera y este año cumple su 24º edición y los participantes tienen un nivel muy alto (gente como Jose Miguel Perez y Marina Damlaimcourt participantes en las Olimpiadas de Londres 2012, Ivan Tejero y su hermano, Angel Salamanca, Manuel del Real, mi compañero César Pereira, etc.). Otro dato a tener en cuenta es que la carrera iba a ser muy dura por el calor que hace, sobre 37º C y se empieza a las 15:30 de la tarde cuando más calor hace. Con todos estos ingredientes la conclusión es que el resultado iba a ser positivo de cualquier manera porque no iba con ningún objetivo y sin buscar clasificación sino evaluar mis sensaciones.

Boardman TT preparada para la competición.

Partimos hacia Cuenca “el brother”, Victor Monedero, su novia Patricia y yo, allí nos encontraríamos con Cesar Pereira y su chica ya que ambos también competían. Ya allí a la hora de recoger el dorsal y preparar las cosas empieza a invadirme el gusanillo por competir y rendir lo mejor posible, como en casi todas las competiciones. Recogemos el dorsal y empiezo a preparar las cosas para las transiciones. Preparo con mucho mimo la bici donde coloco los bidones y un par de geles por si acaso aunque en principio solo tomare uno al ser un triatlón distancia olímpica aunque sin drafting (no se permite ir en grupo en el segmento ciclista). Dejo las zapatillas en la transición 2 junto a un gel para la carrera a pie y me dirijo a la salida de la natación donde se encuentra la transición 1.

En boxes de la transición 1 nos marcan el dorsal, terminamos de preparar las cosas para el segmento ciclista (dejar zapatillas en las calas de la bici, colocar el casco, etc.) y empiezo ponerme el neopreno ya que se nadará con él. Quedan ya apenas 5 minutos para que comience la prueba y no he tenido tiempo ni de calentar solo he podido "calzarme" bien el neopreno en el agua pero ya estamos todos agrupados para la salida. En ese momento me doy cuenta que va a ser una natación muy dura y agresiva (son dos vueltas de 750 metros), unos 250 atletas muy juntos en la salida en el caudal del rio que no es muy ancho. Para evitar que no me pasen mucho por encima me coloco por las filas intermedias. Ingenuo de mi, se da la salida y a los 200 metros es todo un mar de golpes y gente unos por encima de otros, en ese momento me llevo un golpe en el pómulo izquierdo que me deja completamente KO durante unos 5 segundos. Reanudo la natación pero ya en modo más supervivencia que competición y voy todo el tiempo es buscando huecos para nadar más tranquilo y sin golpes a costa de hacer muchas eses y perder tiempo pero es que incluso del golpe me empieza a doler la cabeza y me llego a plantear el abandonar la prueba.
Comienzo del segmento de natación.

Parece que consigo un poco más de espacio y cuando comienza la segunda vuelta voy más tranquilo y es cuando puedo pasar a más gente que habrá salido por encima de sus posibilidades en la primera vuelta. Salgo para encarar la transición 1 pensando que he hecho una natación de trámite y estaré posicionado entorno a la mitad de todos los participantes, luego en la clasificación descubro que no salí tan mal, el 62 en un tiempo de 23 minutos.


Corriendo hacia la transición 1 para intentar remontar.

Corro con fuerza a hasta llegar a la zona de la bici en T2, me doy prisa en la hacer la transición quitándome neopreno y poniéndome, casco, dorsal y gafas. Salgo rápido con la bici y desde los primeros metros ya empiezo a rodar totalmente acoplado, los días previos probando la bicicleta había tenido sensaciones buenas respecto a la respuesta de esta pero sin embargo aun no iba del todo cómodo con mi postura sobre la bici, quedaban ajustes pendientes para ir en total "simbiosis". Aun así sin mirar el reloj ni velocidad empiezo a tirar y me sorprendo al ver que no paro de pasar de gente, algo generalmente habitual debido a que mi natación es más floja en comparación con mi segmento de bici. Sin embargo esta vez además de pasar a mucha gente la sensación es distinta no solo paso a muchos sino que la manera de hacerlo es como si fueran parados les paso muy rápido y es algo que me extraña en un principio porque no debo estar en mi mejor momento de forma. Sigo rodando fuerte cuando empieza una subida que termina en el punto de giro del circuito de bici que marca la vuelta a Cuenca, en ese momento empiezo a cruzarme con los primeros clasificados y al contrario que en otras carreras no calculo referencias para ver en que posición puedo ir colocado. Llego a la transición 2 con la sensación de haber hecho una muy buena bici (incluso he pasado a Jose Miguel Perez que parecía no ir con buenas sensaciones), no obstante hoy no me ha pasado nadie y no he dejado de pasar a corredores, la verdad que aun no estando del todo a gusto con la posición la bicicleta, la Boardman es un atentico misil para recorridos como el de hoy. Luego cuando se publican las clasificaciones veo que he marcado en 13º mejor parcial en este segmento, remontando unas 45 posiciones en ese sector y por mi GPS una velocidad media de 35.7 KM/H para los 42.3 kilómetros de recorrido.

Saliendo de la transición 2.

Me calzo las zapatillas y cojo el gel para la carrera a pie y salgo muy rápido de T2 con la incógnita de como rendirán mis piernas con apenas solo 3 días de entrenamiento de carrera y unos 38 kilómetros totales. Sigo la táctica de siempre, salir fuerte y que el cuerpo regule mi ritmo poco a poco. Son tres vueltas en un circuito para completar los 10 kilómetros de carrera a pie. En la primera de ellas salgo con un chico que pasé en los últimos kilómetros de bici y llegamos juntos a la transición, intento aguantar pero va muy fuerte y se escapa. Pasan los primeros kilómetros y llevo una media algo por encima de 4 minutos 10 segundos el ritmo de cada kilometro, me parece algo pobre pero claro estoy pensando en mi última carrera y hoy es distinto por punto de forma y sobre todo por las altas temperaturas que hacían en ese momento a las 17:00, entorno a los 40º C. Pasan las dos primeras vueltas y solo me han pasado dos corredores (entre ellos Jose Miguel Perez que aun corriendo sin buenas sensaciones me pasa muy ligero comparado con mi ritmo) pero yo voy notando que ya me cuesta mantener el ritmo y la última vuelta toca sufrir para no perder mucho. Me tomo el gel que deje para este segmento y aprieto los dientes pero aun así me pasan en esos 3 kilómetros dos corredores más.

Segmento de carrera a pie.

Al final entro en meta con un tiempo de 2 horas y 20 minutos que en un principio me sabe muy bien, con la sensación de haber hecho una carrera mejor de lo esperado y de lo que llevaba de entrenamiento. Calculo que siendo optimista podría andar colocado entre el puesto 30 y 40 de la clasificación gracias al gran segmento de bici que había hecho, sabedor que había hecho uno de los mejores parciales casi seguro.

¡Sorpresa! Llegan las clasificaciones y al final he sido 21º clasificado absoluto, con el 13º mejor parcial de bici y con una pobre, para mí, carrera a pie marcando "solo" el 34º mejor tiempo. Para redondear el día he entrado por delante de la primera chica, la triatleta olímpica de Londres 2012 Marina Damlaimcourt lo que me hace aun estar más contento con mi rendimiento en la competición.


Clasificación final.

“El brother” Victor sufrió más de lo esperado por el calor, además de tener un percance al llegar a T2 y sufrir un caída al bajar de la bici. Aun así termino bastante bien porque la verdad que la carrera se lleno de cadáveres andantes, solo ver los parciales a pie tan discretos que hubo.

Victor entrando en meta.

Por su parte Cesar reventó la carrera y se hizo con el primer puesto en categoría veteranos y termino en una espectacular 17º plaza.


Cesar en la entrega de trofeos.

Ahora ya tocan semanas de entrenamientos más serios buscando afinar para las próximas competiciones en las que muchas ya no serán simples test sino objetivos marcados en el calendario como el Triatlón Garmin Olímpico de Barcelona y por supuesto el Ironman de Cozumel.


lunes, 30 de julio de 2012

IDOLOS DEL PORTAL DE AL LADO…

Es habitual en el mundo del deporte encumbrar deportistas por sus actuaciones, palmarés, etc., o incluso por la imagen que ofrecen. De algún modo llegan a alcanzar el estatus de superhéroes de carne y hueso para el resto de los mortales y gente de a pie.

La mayoría de las veces sus hazañas podrían catalogarse casi de extraterrestres por nosotros que los vemos desde la lejanía. Aun más valor le otorgamos la gente que realizamos alguna práctica deportiva de manera constante, conocedores del sacrificio y preparación que llevan asociados esos resultados. Incluso somos sabedores de lo lejos que nos encontramos de esos registros en el caso particular de las marcas establecidas, y cuanto más nos acercamos a esos niveles más claro tenemos la dificultad e imposibilidad de alcanzarlos.

En general me refiero a figuras como Usain Bolt, Michael Phelps, Leo Messi, Kilian Jornet, etc., unos más mediáticos que otros eso sí. Y en particular, dentro del mundo del triatlón, a animales deportivos como Gómez Noya, Raña o los hermanos Browlee entre otros, capaces de bajar de 30 minutos en los 10K de carrera tras firmar sectores ciclistas a mas de 40 km/h, en el caso de la distancia olímpica. O en la larga distancia los Eneko Llanos, Clemente Alonso, Del Corral, Zamora, Alexander, etc. que culminan con carreras a pie y maratones estratosféricas, incluso haciendo sub8 horas en distancia ironman. Todos estos fenómenos tienen algo en común y es el profesionalismo y la dedicación única a su deporte, amén de una genética y condiciones especiales de las que carecemos el resto.

Víctor Del Corral.

De vez en cuando además de estos héroes deportivos, que llenan las portadas de publicaciones, aparecen más cerca de lo que imaginamos otras figuras o bestias deportivas que viven literalmente en el portal de al lado o son tu compañero de trabajo, tu mecánico, el oficinista, etc. Y cuya ocupación principal no es el deporte. Personas con una dedicación y motivación por el deporte que practican a nivel amateur comparable a la de los profesionales, hasta tal punto de acercarse y estar en niveles de elite. En cierto modo puede llegar a ser comprensible porque hay gente relativamente afortunada cuyos trabajos nos permiten tener un horario relajado que deja suficiente tiempo libre para machacarnos.

Sin embargo a las personas a las que me estoy refiriendo hoy son aquellos con horarios de trabajo maratonianos y turnos partidos. Personas que hacen verdaderos equilibrios para realizar diariamente los entrenamientos, y estos la mayoría de las veces tienen que encajarse en horas intempestivas del día.

Yo soy uno de los afortunados que puede compartir  momentos con uno de estos ejemplos, más concretamente disfrutar de entrenamientos, competiciones y de pertenecer al mismo equipo de triatlón. Esta persona a la que me refiero es el gran Carlos Mateos, que es todo un ejemplo de deportista que vengo describiendo aquí. Aunque no comparta muchas veces su filosofía de entrenamientos y de competición porque yo vea las cosas de otra manera entiendo perfectamente su planteamiento a cerca de este deporte. Y lo que es más importante somos muchos los que sentimos verdadera admiración por lo que es capaz de conseguir, su espíritu de lucha y sacrificio diario para alcanzar el nivel que demuestra habitualmente.



 Carlos en acción!

Carlos trabaja en un taller mecánico lo que le hace estar diariamente muchas horas ocupado y además en jornadas de turno partido. Por lo tanto es muy habitual oírle comentar como se levanta temprano para encajar los entrenamientos de carrera a pie. O como apenas come o lo hace corriendo para coger la bicicleta y hacerse verdaderas contrarreloj de dos horas para llegar a la hora de apertura del taller por la tarde. Y como tras cerrar este y después de la paliza física que conlleva su trabajo se va hasta la piscina para completar el entrenamiento de natación.

 
En meta con el maestro, en Astromad 2011.

Hasta aquí mucha gente puede decir que en esas circunstancias viven muchos de los triatletas amateurs para compatibilizar trabajo, familia y triatlón, y no van muy desencaminados. El caso de Carlos Mateos destaca no solo por esa dedicación y motivación para rascar horas de donde sea sino también porque es capaz de conseguir sacar un rendimiento máximo a esas horas y transfórmalas en competición en autenticas proezas. Sin ir más lejos hace apenas unos días se proclamo campeón de España absoluto de Triatlón Cross en El Barraco. Y con lo de absoluto no me refiero en su grupo de edad únicamente sino que entro el primero en meta de todos los participantes de los distintos grupos de edad. Para rizar el rizo añadir que compite en el grupo de edad de M40-44 y repartió cera a todos los gallos de los grupos teóricamente fuertes, los de 30 a 39 años.


Campeón de España de Triatlón Cross y Subcampeón de Duatlón cross.

Desde aquí agradecerte el camino que nos muestras a muchos de tus compañeros que es realmente admirable y como sigues con la motivación de un juvenil en esto de los duatlones, triatlones, etc. Sabes que mi filosofía no rima con la tuya de entrenar como se compite pero entiendo perfectamente tu manera de vivir este deporte y las alegrías que te reporta el competir todos los fines de semana y encima no bajarte del cajón. Aprovecha esta segunda juventud que te estás forjando tu solo a base de tesón y sobre todo sigue siendo tan buen amigo y compañero de los tuyos, Carlos Mateos.


miércoles, 25 de julio de 2012

Presentando respetos a la "Señora de Pálmaces"

Llegamos a finales de Julio. Como cada año, desde que empecé a competir en triatlón hace ya cuatro, es de obligada asistencia competir en el Triatlón de Pálmaces. Mítica prueba del calendario que lleva organizándose desde los 90, sobre las distancias 1.8 Km. de natación, 60 Km. de ciclismo y 12 Km. de carrera a pie.

El objetivo personal marcado para esta carrera es el mismo que para otras a lo largo de esta temporada, certificar una mejora de mi rendimiento y del trabajo realizado en los entrenamientos. En concreto en Pálmaces es más sencillo evaluarlo ya que tengo referencias de las temporadas anteriores. De este modo a priori las metas eran dos: bajar mi mejor tiempo establecido en 2011 con 3h02’; y por consiguiente como segunda meta que esta mejora lleve asociada un salto en la clasificación final mejorando el 21º puesto absoluto también de 2011.


Momentos antes de la carrera.

Así me presento el sábado 21 de julio en el pueblo de Pálmaces, junto con otros compañeros de equipo (Luismi, Sergio, David, Cesar y Pedro). Llegado el día de la carrera se que mejorar la clasificación va ser más complicado de lo que parecía en un principio ya que el número “primeros espadas” (este año triatletas con experiencia en pruebas del mundial ITU incluido, y también en “nómina” Cesar Pereira mi compañero de club) inscritos para este año es más del doble que en ediciones anteriores, en total somos unos 230 participantes. No queda otra alternativa que no pensar en que puesto ocupar pero si en concentrarme en mi carrera para dar lo mejor de mí y eso me colocará en la posición que merezca este año.

Con el equipo antes de la salida de la natación.

Llegan los momentos previos a la salida en lo que me dedico a recoger el dorsal, preparar las cosas para la carrera y repasar las tácticas que voy a seguir para completar la misma. Debido a la hora de comienzo de la carrera, 16:30 horas, y que es una distancia un poco mayor que un olímpico, decido no hacer una comida como tal sino un desayuno fuerte y luego comer ligero tres horas antes de la salida.


Dorsal y alimentación HIGH5 para sector ciclista preparados.

Se da el pistoletazo de salida de la natación, en la que me colocado mejor de partida, con vía libre por delante decido hacer 200-300 metros muy fuertes para no verme metido en grupos que me rompan el ritmo después. Al principio esa táctica me sale bien pero llegando a la primera boya de las tres que componen el circuito me veo atrapado y bajo el ritmo. Al sortear la primera boya consigo vía libre y vuelvo a poner un ritmo bueno hasta la T1. En total salgo en 28'50" mejorando en más de un minuto el tiempo de 2011 aunque a nivel de posiciones salgo el 79, más retrasado que el año anterior, lógico con el cartel de participantes que había.


Salida de la natación en el embalse.

Enfilo la transición donde me coloco dorsal, casco gafas y zapatillas y salgo lo más rápido que puedo. Me subo en la bici sabiendo que es mi momento para aprovechar a remontar el mayor número de posiciones en los kilómetros de enlace desde el embalse y pueblo de Pálmaces hasta la carretera principal, unos 5-6 kilómetros de subida. Calculo que en ese tramo remonto cerca de 25 posiciones y al llegar a la vía principal ya pongo mi ritmo fuerte con cadencia alta para seguir pasando participantes. En esos kilómetros iníciales no dejo de pasar corredores y solo soy adelantado por un triatleta (en meta me comentaría que viene de competir en carreras de ciclismo Máster así que lógico que no pudiera aguantar su ritmo). Sobre el kilómetro 13, después de llevar varios tomando Isotónico y agua, decido tomarme la media barrita y dejar los geles para los 30 kilómetros finales, así tengo más tiempo para digerir el alimento sólido de la barrita. En total el recorrido de ciclismo son 60 kilómetros, en un circuito de ida y vuelta con un giro de 180º en el punto kilométrico 30, donde se inicia la vuelta al pueblo de Pálmaces por las mismas carreteras por donde hemos venido. Cuando me restan 3 o 4 kilómetros para llegar al giro de vuelta me cruzo al primer clasificado que lleva mucha ventaja sobre el resto (Gustavo Rodríguez, ex ciclista profesional que está haciendo una temporada 2012 memorable) y empiezo a contar para calcular en qué posición voy colocado. Calculo que sobre la posición 40 y en el punto de giro me “cantan” 38, creo que en referencia al ranking masculino ya que aun había dos chicas delante mía. El año anterior en ese punto iba situado sobre el puesto 22 pero bueno no me desmoralizo sino al contrario, me sirve para apretar más e intentar superar más gente en la vuelta ya que voy pletórico de fuerzas. Dicho y hecho, inicio la vuelta y comienzo una nueva remontada pasando al menos a otros 4 o 5 corredores e incluso a Eva Ledesma, triatleta profesional que iba como segunda clasificada femenina.


Concentrado en la bici para remontar.

Llegando ya a la T2 consigo dar alcance a otro participante y detrás de mí vienen cerca varios de los que he ido pasando o que hemos ido a ritmos parecidos. Intento hacer la T2 lo más rápido que puedo aunque voy a correr con calcetines así que pierdo algunos segundos en lo que la gente que venía en mis tiempos me cogen unos metros. Salgo rapidísimo corriendo porque sé que tengo que dar un golpe moral al resto y últimamente estoy corriendo muy bien y rápido después del ciclismo. Así veo que mi pulsómetro GPS me marca un ritmo de 3'30"-40"/Km. para los primeros 500 metros y empiezo a distanciar a todos los corredores que iban en mi grupo salvo a uno que le llevo delante y va más rápido que yo. No me desespero y sigo a mi ritmo que es bastante rápido, la carrera son realmente más de 12 kilómetros en un recorrido a dos vueltas con una subida dura y se puede hacer larga. En la primera de las vueltas consigo dar alcance a más participantes así que calculo que si baje entorno a la posición 32-33 de la bici ya puedo ir colocado sobre la 30. Comienzo la segunda vuelta y noto que sigo con muchas fuerzas, así sigo tirando al ritmo rápido que iba y voy pasando más gente solo que ya no voy fijándome si son corredores que van en mi vuelta o gente a la que voy doblando que llevan una vuelta menos. 

Intentando ganar alguna posición más en la carrera a pie.

Este año tengo la sensación que salvo el primer corredor de mi grupo nadie me ha rebasado en la carrera a pie y por detrás la gente viene lejos así que entro en meta en solitario y disfrutando el momento. Instante en el que puedo visualizar que el cronómetro de llegada marca 2h57’ por lo que he cumplido el objetivo principal y ahora solo esperar a ver qué posición me da ese tiempo. Al final 26º clasificado absoluto y 23º absoluto masculino, todo un logro para la cantidad de gente de alto nivel que se dio cita este año. Para rematar la faena al ver los parciales, he mejorado el tiempo de 2011 en todos y cada uno de los tres, marcando el 16º mejor parcial absoluto de carrera a pie (a ritmo de 4'00"/km según el Garmin, 11" segundos más rápido que en 2011) lo que me indica que este año he mejorado bastante este segmento sin perder en el ciclismo e incluso mejorándolo. Esto me da además mucha moral teniendo en cuenta el nivel que hubo en la competición (solo con mirar los nombres de los primeros 15 clasificados se puede hacer uno una idea).


Fragmento de la clasificación final.

Después de completar una carrera tan buena y al igual que otros años solo quedaba ya disfrutar de la cena y fiesta que se organiza en la plaza del ayuntamiento del pueblo. Nada mejor para despedir esta primera parte de la temporada que compartiendo el post-carrera con los compañeros de equipo (y acompañantes Marta, Irma, Sebas, Andrea, Paloma y peque-Jorge) y también poder haber compartido algunos momentos con gente conocida (Roberto Sanchez, Manuel Martinez Casquero, Dani Luna, Ivan Raya, Alberto Araujo, Victor Pardo, Angel Orosa, Luis Javier Rincón, etc.).

Ahora toca descansar dos semanas para regenerar de esta primera parte de la temporada de competiciones. A principios de agosto toca volver a la carga, si cabe con más motivación aún, para encarar las competiciones de la segunda parte planificada que terminara con la participación en el IronMan de Cozumel.





domingo, 15 de julio de 2012

Triatlón de Buelna aka. “el Zarautz cántabro”

Hoy fue el reencuentro con “mi amor de verano”. Quedamos en vernos en la Playa de Comillas, como cada año desde hace tres. Allí tras los nervios y cosquilleo inicial paseamos hasta la orilla para adentrarnos en el agua y dejar que las olas mecieran nuestro cuerpo. A mí, como siempre, se me hizo más pesado de lo normal pero no evito que se mantuviera el cosquilleo en mi estómago.

Ella se empeñó en que hacia la tarde finalizáramos el día juntos en su casa. Yo no vacile y aprovechamos para disfrutar del entorno marchando en bicicleta. Llegaba el final del viaje, y también de casi nuestro fugaz encuentro, por lo que decidimos sellar el vínculo de cariño dando un paseo por las calles antes de la despedida. La despedida fue más alegre que triste, aunque con algo de nostalgia, ya que habíamos saboreado cada minuto juntos al máximo. Ella antes de marchar me cogió la mano y me hizo uno de los mejores regalos posibles…  Mi mejor participación en 4 ediciones, mejorando mi tiempo en 7 minutos!
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Una vez hecha la introducción en forma de “pastel” vamos a hablar de cómo fue la carrera en términos objetivos.  Realmente para mí, la carrera en sí comenzó la semana anterior, al tratarse de una de las competiciones que llevo repitiendo varios años tenía datos para poder comparar y hacerme una idea de cómo podía afrontarla y en qué estado de forma y que objetivos podía marcar. De este modo empecé a repasar los entrenamientos del año pasado para preparar Buelna y a compararlos con los de este año. La verdad es que me las prometía muy felices porque sabía que en el agua había dado un pequeño salto de mejora, en la bici también había mejorado y en la carrera había dado un buen salto cualitativo que además venia propiciado porque estaba más fuerte en bici y podía reservar un poco más. Poniendo todo esto en perspectiva, si no había contratiempos, debía mejorar mi rendimiento respecto al año pasado y hacer mejor tiempo, que suele llevar una mejor clasificación.

Así con esos pensamientos me presento el viernes en Corrales de Buelna, junto Victor Monedero, David Fernandez y Sergio Flor, compañeros del equipo todos. Allí recogemos dorsales les explico cosas de la carrera como buen veterano en ella y repaso la lista de inscritos… Puf! Sorpresa chaval!, menudo cartel de figuras, ningún top estilo Clemente Alonso como en 2011 pero muchísimos de un nivel altísimo. Total en ese mismo momento me digo que he venido a mejorar mi registro y disfrutar de una de mis carreras favoritas. Lo mejor que pudo pasarme, de un plumazo me quite la tontería y la presión que me autoimpuse yo.

El equipo disfrutando de la pre-carrera.

Llega el sábado y estamos ya colocados en la arena de Comillas preparados para salir, la gente de la zona, aunque el día es muy soleado, no paran de decir que lloverá a la tarde, yo no puedo creerlo pero confío en ellos que son de allí. Empieza la natación y solo pienso en ir a tope para estar el menos tiempo posible sobre la bici por si al final hay tormenta. Así hago la primera vuelta de dos nadando, en la que me cuesta coger ritmo pero en la segunda voy mejor. Salgo del agua sin saber ni posición ni tiempo pero bueno en ese momento solo tengo neuronas para estar incrédulo por el vendaval de aire que se había levantado (que provoco una natación graciosa en la segunda vuelta, sino no sería Buelna). Después en la clasificación vería que salí del agua en la posición 67, en 35 minutos, así que no estaba mal mejoraba como 20 posiciones respecto al año pasado. Cojo la bici y encaro la salida de Comillas viendo como el aire troncha arboles, arbustos, etc. y a mi rueda delantera de 80 la quiere hacer knock-out, así que me toca literalmente ir tumbado en la bici sobre el lado del que viene el viento. Ya entrado mas en el circuito de bici el aire sigue azotando pero no tanto como en la costa así que ya pongo el ritmo de crucero y empiezo a pasar gente. En un momento dado me igualo con un triatleta del Triatlón Santander y otro del Saltoki y vamos a distancia unas veces unos y otras otros delante, así hasta que les pierdo unos pocos kilómetros antes de empezar el último puerto. En ese momento ya está lloviendo y yo voy bastante asustado porque mis ruedas con pista de frenada de carbono en esas condiciones no son de ayuda. Una vez coronado el puerto ya solo quedan apenas 5 km. a T2 así que decido no arriesgar y bajo totalmente erguido para ir más despacio y tranquilo sobre el asfalto. Para mi sorpresa casi calco el tiempo del año pasado 2h39’ apenas 30 segundos más lento este año pero con peores condiciones climatológicas.

Hago rapidísima la T2 y salgo disparado al circuito de carrera a pie, sé que es como mejor me va para adaptar las piernas después de la bici. Así voy acompañado por otro corredor  y los primeros kilómetros caen por debajo de 4’ con facilidad. Se nos une Carlos Alcalde Santamaría que viene como un avión y con el que aguanto hasta el km 5 más o menos, momento en el que nos pasa otro corredor a 3’40” más o menos, al que se une Carlos, y yo ahí me planto y sigo a lo mío. Así termino la primera vuelta de 10K aproximadamente por debajo de 41’ y empiezo con mi calvario particular, las vueltas cortas, que no me gustan nada. Más o menos mantengo un buen ritmo cerca de 4’15” hasta que en la penúltima vuelta noto que ya flojeo y hago algo más de 1 km a casi 5’, momento que comparto con Sergio y David que llevan dos vueltas menos que yo. Consigo remontar un poco en la última vuelta y entro en meta con un parcial de 1h29’ en la media maratón, el tiempo más optimista que pensé para ese día así que trabajo más que realizado.

Al final un tiempo total de 4h48’ y posición 49 absoluta, 7 minutos mejor que el tiempo de 2011 y sin embargo 26 posiciones más atrás! Y es que este año Buelna parecía Zarautz, por su organización una vez más por supuesto, por los ánimos y cariño de la gente y sobre todo por el nivel de los participantes este año.

Saliendo a por todas a pie.

No quiero terminar sin hacer una reseña a todos esos compañeros con los que me reencuentro en carreras como esta. Gente que llevo viendo desde que empecé hace unos 4 años, como Jesus Manuel Pasandin (Triatlón Coruña), Daniel Luna (Triatlón Guadalajara), etc. gente conocida de la temporada actual como Carlos Alcalde (Portocolom), Alberto Muela (Triatlón Segovia)… Y por supuesto a mis compañeros de equipo con los que compartí carrera. Dos de los cuales quizás protagonizaron una de las instantáneas más bonitas que se pueden ver en este deporte y que sirve para explicar porque nos engancha tanto, son David y Sergio que entraron juntos en meta.

Una imagen vale más que mil palabras...

Tambien felicitar a mi “brother” que después de un comienzo de temporada muy duro con operación de rodilla mediante, terminó la carrera como un jabato en un tiempo brillante. Enhorabuena Victor! En breve me tocara entrenar más en secreto para que tardes un poco más en levantarme las pegatinas.

Carrerón del "brother".

Al final para los aficionados como yo toda esta faceta de compañerismo dentro del triatlón es una de las mejores recompensas de este deporte, el trato humano, las amistades y vínculos que se crean. Prometo hacer una entrada única abordando este tema en breve.





domingo, 1 de julio de 2012

Primera parte de la temporada 2012 (Vol. II):

Retomamos el desarrollo de la temporada que quedo en la competición de Ironcat, el 12 de Mayo. La conclusión, del palo que yo mismo me infligí, en esa carrera es que no hay que perder la perspectiva de porque hacemos ciertas cosas, y en el triatlón yo compito y entreno por lo bien que me hace sentir no por cumplir objetivos estilo profesional.

Debido a mi carácter tozudo por naturaleza tras el IM descanse los días justos (tampoco había sufrido porque hice una maratón de risa para terminar sin mas), así que me autocastigué haciendo entrenos serios ya de cara a las siguientes competiciones. No fue una locura porque muscularmente estaba recuperado, como digo no había sido un castigo físico porque tire la toalla, y psicológicamente estaba perfecto y con rabia porque me debía una a mí mismo. Así enlace varias semanas buenas para presentarme por primera vez al Triatlón Internacional de Zarautz que tras varias temporadas por fin lo cuadre este año en mi calendario. Para no variar nuevo revés anímico un día antes de viajar a Zarautz y fui para allá con el cuerpo pidiendo quedarme en Madrid con los míos pero volví a obligarme y mas para esta prueba que tantas ganas tenia de conocer.

La carrera en si para mí era una incógnita porque nunca había participado así que no tenia referencias de cómo iría ni de tiempos, un buen resultado estaba claro que era rondar la posición 100 absoluta ya que en esta carrera hay un nivel espectacular. Así llego el sábado 9 de junio, salida de Getaria con un tiempo nublado y la mar agitada. Nadé como pude ya que no estoy acostumbrado a nadar con mar revuelta y se me da peor orientarme y bracear, al final llego a T1 entorno a la posición 160. Llegaba mi mejor sector, la bici, salí tranquilo y disfrutando del ambiente de la carrera, impresionante la gente animando. Eran dos vueltas idénticas pasando por el alto de Meagas y de vuelta a Zarautz a través de Getaria y por ultimo una vuelta para afrontar “el muro de Aia”. Mucho drafting en la bici pero yo a lo mío que era disfrutar de ese día sin que nada me lo pudiera estropear, que ya bastante tocado llegué. En Aia paso a bastante gente, algunos los reconozco de los grupos de bici que me han pasado.

Subiendo el “muro de Aia”

Así llego a la T2 y en la cabeza aun tenía las sensaciones de la maratón del IM e iba pensando en que a lo mejor me venía abajo. Todo lo contrario, salgo fuerte como siempre y según van pasando los kilómetros me encuentro mejor, muy buenas sensaciones de piernas. En cada paso de las tres vueltas, por el centro se me escapa la sonrisa y se me pone la piel de gallina al oír los ánimos de la gente, espectacular, el mejor segmento a pie que he hecho jamás en este sentido. Adelanto a bastante gente en este tramo y termino llegando a meta con un tiempo de 4h46’, que a la postre me da la posición 80 absoluta de la clasificación con la que quedo más que satisfecho y me quito un poco la espina del Ironcat.

Para redondear la buena sensación según pasaba la carrera cuando estoy esperando el masaje me encuentro con Javier Rayo (si lo ves algún día a ver si nos podemos poner en contacto), un triatleta vasco con el coincidí en el Ironcat. Un fenómeno el tío, nada mas verme me comenta que si llega a saber que iba a Zarautz me hubiera invitado a su casa. Intercambiamos impresiones, vemos si coincidiremos en alguna carrera más y nos despedimos con un abrazo.

Sin casi respiro al siguiente sábado tocaba correr por el club en el Villa de Madrid Distancia Olímpica, prueba puntuable para la copa de Madrid de clubs. Esa semana entre competiciones repito la fórmula del año anterior, dos días suaves (uno de descanso total), seguido de dos días de entrenamientos de calidad e intensidad y otros dos para descansar y llegar a tope. Así llegué el sábado, con ganas de correr, además estaba colocado en la primera salida de las varias que había, con todos “los gallos”. Se da la salida y yo intento salir fuerte pero al tirarme se me descolocan las gafas, paro coloco y tiro a muerte, voy cogiendo gente pero veo que los primeros ya me han metido una buena. Pasa la primera vuelta y al tirarme otra vez las gafas, vuelta a parar y al arrancar ya voy con más ritmo que en la primera y me escapo de un grupo en el que iba.

Camino de la T1

Salgo camino de la T1 marcando el 69 mejor parcial como vería después, y me subo en la bici pensando que toca la heroica como el año pasado, a tirar a muerte solo porque no hay grupo y los que cojo los voy soltando. En total de las 5 vueltas, 4 de ellas las hago solo hasta que me coge un grupo en el que iba el maestro Mateos, la quinta vuelta la hago en grupo y así recupero un poco de fuerzas.

Subiendo a fuego!

Llegamos todos a T2 de la manita y ya toca sálvese quien pueda. Salgo corriendo a tope como mejor me va pero Mateos ya me ha cogido metros como es lógico. Son 4 vueltas y cuando llevo dos es cuando mejor me empiezo a encontrar y sin exprimirme mucho consigo mantener una velocidad de crucero de 4’/km más o menos, al final 39’ en el 10K.

Salvando los muebles a pie

Entro en meta entorno a la posición 25-30 pero sé que la real será más cerca de 30 porque entrara gente detrás de las posteriores salidas cuyo tiempo neto sea menor que el mío. La clasificación final me da el puesto 30 con 2h19’ (incluyendo élites), mejora de 10 posiciones respecto a 2011, y en tiempo más de un minuto mejor, teniendo en cuenta que en la bici la sensación es que hizo bastante aire. Mejor incluso que todo esto es que el equipo triunfo, terceros por equipos en chicos con posiciones 12, 15, 25, 30, 41, etc. Y por la mañana las chicas también se hicieron ver lo suyo y subieron a pódium. Al día siguiente Alex para cerrar el éxito queda segundo absoluto en el de media distancia.

A partir de ahora me quedan 2 competiciones seguras antes de realizar el primer parón para luego encarar la segunda parte con el colofón del IM de Cozumel. Las próximas son mis dos “niñas bonitas”: ½ IM de Corrales de Buelna y el Triatlón de Pálmaces a las que casi seguro dedicare una entrada propia a cada una de ellas. Además entre medias se disputa el campeonato de Madrid de triatlón en la casa de campo que casi seguro también disputaré.

Con estas 2 o 3 pruebas concluiré esta primera parte de la temporada para empezar un descanso de alrededor de 2 semanas en las que intentare buscar e incluir nuevos sistemas de entrenamiento. El objetivo es incluir alguna novedad que me permita obtener algo más de rendimiento a cada minuto que emplee en prepararme, y notar una subida en la segunda parte de la temporada de cara a afrontar el IM de Cozumel.

viernes, 29 de junio de 2012

Primer parte de la temporada 2012 (Vol. I):

La temporada 2012 empezó de una manera un tanto extraña, en gran parte por las circunstancias con las que termine el año y temporada 2011. La temporada 2011 se alargo más de lo que pensé inicialmente, hasta el punto de que estuve a punto de participar en el Campeonato de España de LD de Orihuela (principios de noviembre), del que me aparto una  desafortunada y seria caída entrenando con la bici. Este incidente me obligo a parar debido que no podía nadar por las quemaduras producidas en la caída. Al final empecé a preparar 2012 a finales de noviembre y cuando iba cogiendo ritmo, siempre como objetivo el Ironman de mayo, me sucedía algún contratiempo. Como a primeros de diciembre una torcedura de tobillo corriendo por la montaña o a finales de diciembre otra desafortunada caída con la bici que a priori tuvo menos consecuencias pero que debido  al golpe  sufrido en cadera y glúteo desemboco en una contractura en el piramidal.

No todas la fotos iban a ser de guapo

Como digo el 2012 empezó ya algo torcido en planteamiento y muchas de las metas intermedias para los meses de enero y febrero, que me había planeado para ver la evolución de  cara al IM tuve que ir descartándolas, debido a que no había enlazado las semanas de entrenamiento necesarias para acometerlas. Al final la primera parte de la preparación se  demoro hasta marzo que fue cuando hice un test en la Media Maratón de Aranjuez, sobre un recorrido prácticamente plano pero que ese día tuvo alguna dificultad por el viento que soplaba y tener un circuito muy expuesto. Aun así las cosas salieron sobre lo previsto mejorando mi marca en media maratón realizando 1h23'11" lo que me hacía pensar que aunque iba con un poco de retraso respecto a la planificación se iban enderezando las cosas.

Tiempo y ritmo de la media maratón

La siguiente prueba seria ya era el primer triatlón de la temporada. Por tercer año consecutivo me disponía a correr el 1/2 Ironman de Arenales 113, en Elche. Gracias una buenas sesiones de carrera a pie en Semana Santa, pensando en el volumen de entrenamientos para el Ironman, y a que por lo general tengo gran facilidad para coger un buen tono en la bici todo hacía pensar que podía hacer una buena carrera. Pero justo un par de semanas antes empezaron a salirme unas molestias en la rodilla izquierda que sumadas a un bajón anímico enorme la semana anterior hicieron que dudara en viajar y participar. Al final me obligue a correr, sabiendo que quizás era la mejor solución para salir del bache anímico que estaba atravesando, así que sin apenas convencimiento y motivación, coloque las cosas en la zona de transición el día antes y el domingo 22 de Abril por la mañana me coloque en la arena de la playa de Arenales de Sol. El resultado fue mucho mejor del esperado, una natación más que aceptable, seguida de una bici como acostumbro a hacer, remontando posiciones, vino acompañada de un segmento final de carrera a pie que no me esperaba aunque era lógico en parte por el volumen que llevaba acumulado de cara al IM. Al final en la carrera a pie seguí remontando y conseguí levantar el ánimo que llevaba días por los suelos. La carrera concluyo con una posición 83 absoluta de cerca de 1000 participantes, 8º en mi grupo de edad de casi 300 y un tiempo de 4h40' mejorando en 12 minutos el tiempo de 2011.


Pedazo de equipo y los que faltan

La buena actuación en Elche me dio alas para seguir las pocas semanas que quedaban para afrontar el Ironcat (Ironman de L'Ampolla, 12 de Mayo), así que apure las tres semanas  que quedaban para la cita y me encamine a la salida del IM con mucha confianza, quizá en exceso y con muchas ganas. El objetivo era abordar el sub-10, si salía un día climatológicamente hablando favorable, ya que por recorridos y por mi estado de forma no era nada descabellado. La mañana de la carrera me dirigí a preparar las cosas en el box y algo no me gustaba, no estaba a penas nervioso ni serio y eso era raro en mí cuando afronto una carrera, lo mismo algo estaba cambiando y el estar más confiado se traducía en una carrera mejor. Así se dio la salida, rápidamente en la natación cogí mi ritmo de crucero y según pasaban los metros, boyas y vueltas yo mantenía el ritmo y la gente se iba quedando, al final salí del agua marcando 60' justos y en posición 21 de más de 200 participantes. Llegaba la bici, el segmento más largo pero el que mejor se me suele dar así que estaba tranquilo. En total seis vueltas a un circuito plano de 30 km., algo que psicológicamente puede ser duro pero que se puede convertir en una ventaja para realizar calculo de sensaciones, alimentarse de manera ordenada, etc. De este modo cuando ya iba en la segunda vuelta y con el ritmo medio necesario para saber que me bajaría bien de piernas para correr la maratón, la media que llevaba era de unos 35.3 km/h que dentro de lo calculado para el sub-10 apuntaba al tiempo final más optimista.  Así transcurrieron los kilómetros hasta llegar al 110 más o menos momento en el que empezó a soplar viento y rápidamente mi cabeza paso a gestionar el resto del segmento de manera de mantener la tensión y sensación de esfuerzo en la bici aunque la media fuera bajando ya que aun quedaban los 42 km. de carrera. Al final llegue a la T2 con una media de 34.0 km/h clavados y un tiempo en ese segmento de 5h15' dentro de la ventana para ir a por el sub-10. Además conseguí remontar varias posiciones bajando de la bici el 14 absoluto. En total llevaba 6h21' de carrera incluyendo las transiciones así que tenía más de 3h30' para afrontar la maratón, algo factible por los ritmos controlados de las tiradas que había realizado entrenando.


Empezando el calvario

Pero no contaba yo con otros factores, uno de ellos que habíamos pasado de estar varias semanas a temperaturas casi otoñales a de repente estar 34º con sol y humedad de zona costera, a lo que se añadió que por mi miedo a decaer en la carrera comí en exceso en la bici y aunque no tenia molestias estomacales me baje a correr con el estomago lleno, sensación que a mí me impide correr bien. Aun así salí rápido como suelo hacer hasta que las piernas se colocan a su ritmo conocido, el primer km. cerca de 4' escasos lo que me hizo echar el freno, otro error porque yo voy mejor dejándome llevar y los primeros kilómetros saliendo fuerte como me pide el cuerpo hasta que "acomodo" las piernas a la carrera y me pongo a mi ritmo de crucero. El resultado fue que sumando el calor sofocante a mi estomago lleno y al no haberme dejado llevar y obligarme a ir a ritmos de 4'40"-50" por km., en el km. 7 empecé a sentir que no iba bien de ritmo para bajar de 10 horas, el resultado fue que me rendí yo solo. Deje que mi cabeza tirara la toalla porque ya parecía que la carrera no valía, una carrera de 10 horas!!, y me deje llevar andando y corriendo según me apetecía para terminar por vergüenza torera y porque sabía que dentro de lo malo no iba a hacer una clasificación muy desastrosa aunque no acorde con mi preparación. Entre en meta con 11h09' y una maratón horrible de 4h48' mucho peor que en mi debut en el IM de Lanzarote 2011, pero bueno ese día es lo único que mi cabeza fue capaz de hacer rendir a mis piernas, que realmente tenían para algo mas aunque no hubiera conseguido el sub-10. Termine el 40 absoluto de los 200 y algo participantes y más cabreado que un mono pero todo por mi culpa. Toda una cura de humildad que me vino muy bien ya que ese día había perdido la perspectiva de porque competía en triatlón, por las emociones y el disfrute que me proporciona por encima de exigirme resultados ya que es mi hobbie no mi trabajo. Afortunadamente ha sido la única vez que psicológicamente me he rendido por pensar que no cumplía un objetivo y también espero sea la última.
 
Hasta aquí la primera entrega de esta primera parte de la temporada para no alargar esta entrada en exceso. En la siguiente expondré el resto de competiciones y semanas hasta la semana actual en la que nos encontramos.